Explora poemas de nuestra colección
Me Dijo Un Amigo Ayer
Me dijo un amigo ayer: —Aquel que pueda llegar a cierta hora en que a tentar sale a veces Lucifer, hallará en toda mujer la mujer de Putifar. El asunto está en saber cuándo el r…
De Lo Que En Tu Vida Entera
De lo que en tu vida entera nunca debes hacer caso: La fisga de un envidioso, el insulto de un borracho, el bofetón de un cualquiera y la patada de un asno.
Ponedle Dentro El Sol Y Las Estrellas
Ponedle dentro el sol y las estrellas. ¿Aún no? Todos los rayos y centellas. ¿Aún no? Poned la aurora del oriente, la sonrisa de un niño, de una virgen la frente y miradas de am…
He Aquí El Coro Que Entonan
He aquí el coro que entonan los vagos y los mendigos: —¡Guerra a muerte a los banqueros que repletan sus bolsillos! Regla general: —Los pobres son los que odian a los ricos.
La Estéril Gran Señora Desespera
La estéril gran señora desespera y odia su gentil talle cuando pasa la pobre cocinera con seis hijos y medio por la calle.
Cuando La Vio Pasar El Pobre Mozo
Cuando la vio pasar el pobre mozo y oyó que le dijeron: ¡Es tu amada!... lanzó una carcajada, pidió una copa y se bajó el embozo. ¡Que improvise el poeta! Y habló luego del amor…
Abrojos - Xv
A un tal que asesinó a diez y era la imagen del vicio, muerto, el Soberano Juez le salvó del sacrificio sólo porque amó una vez.
Cuando Cantó La Culebra,
Cuando cantó la culebra, cuando trinó el gavilán, cuando gimieron las flores, y una estrella lanzó un ¡ay!; cuando el diamante echó chispas y brotó sangre el coral, y fueron dos…
¿qué Lloras? Lo Comprendo
¿Qué lloras? Lo comprendo. Todo concluido está. Pero no quiero verte, alma mía, llorar. Nuestro amor, siempre, siempre... Nuestras bodas... jamás. ¿Quién es ese bandido que se v…
Abrojos - Xii
¡Oh, luz mía! Te adoro con toda el alma; tu recuerdo es la vida de mi esperanza. Corazón mío, ¡vieras con mi silencio cuánto te digo! Y con tus ansias y tu silencio, ¡vieras, co…
Abrojos - X
¡Oh mi adorada niña! Te diré la verdad: tus ojos me parecen brasas tras un cristal; tus rizos, negro luto, y tu boca sin par, la ensangrentada huella del filo de un puñal.
Lloraba En Mis Brazos Vestida De Negro,
Lloraba en mis brazos vestida de negro, se oía el latido de su corazón, cubríanle el cuello los rizos castaños y toda temblaba de miedo y amor. ¿Quién tuvo la culpa? La noche ca…
Vivió El Pobre En La Miseria
Vivió el pobre en la miseria nadie le oyó en su desgracia; cuando fue a pedir limosna lo arrojaron de una casa. Después que murió mendigo, le elevaron una estatua... ¡Vivan los…
Primero, Una Mirada;
Primero, una mirada; luego, el toque de fuego de las manos; y luego, la sangre acelerada y el beso que subyuga. Después, noche y placer; después, la fuga de aquel malsín cobarde…
Al Oír Sus Razones
Al oír sus razones fueron para aquel necio mis palabras, sangrientos bofetones; mis ojos, puñaladas de desprecio.
Puso El Poeta En Sus Versos
Puso el poeta en sus versos todas las perlas del mar, todo el oro de las minas, todo el marfil oriental; los diamantes de Golconda, los tesoros de Bagdad, los joyeles y preseas…
Bota, Bota, Bella Niña,
Bota, bota, bella niña, ese precioso collar en que brillan los diamantes como el líquido cristal de las perlas del rocío matinal. Del bolsillo de aquel sátiro salió el oro y sal…
En El Kiosco Bien Oliente
En el kiosco bien oliente besé tanto a mi odalisca en los ojos, en la frente, y en la boca y las mejillas, que los besos que le he dado devolverme no podría ni con todos los que…
Pues Tu Cólera Estalla
Pues tu cólera estalla, justo es que ordenes hoy, ¡oh Padre Eterno! una edición de lujo del infierno digna del guante y frac de la canalla.
Día De Dolor
¡Día de dolor, aquel en que vuela para siempre el ángel del primer amor!
Prólogo
Sí, yo he escrito estos Abrojos tras largas penas y agravios, ya con la risa en los labios, ya con el llanto en los ojos. Tu noble y leal corazón, tu cariño, me alentaba cuando…
La Copa De Las Hadas
¿Fue en las islas de las rosas, en el país de los sueños, en donde hay niños risueños y enjambre de mariposas? Quizá. En sus grutas doradas, con sus diademas de oro, allí estab…
Rimas - Xv Lo Que Yo Te Daría
Un castillo de blancas azucenas donde una mano leve coloque entre armonías y rumores rocío transparente; un rayo misterioso de la luna empapada en el éter; un eco de las arpas q…
Rimas - Xiv
El ave azul del sueño sobre mi frente pasa: tengo en mi corazón la primavera y en mi cerebro el alba. Amo la luz, el pico de la tórtola, la rosa y la campánula, el labio de la v…