Explora poemas de nuestra colección
Era Un Aire Suave
Era un aire suave, de pausados giros; el hada Harmonía rimaba sus vuelos, e iban frases vagas y tenues suspiros entre los sollozos de los violoncelos. Sobre la terraza, junto a…
Divagación
¿Vienes? Me llega aquí, pues que suspiras, un soplo de las mágicas fragancias que hicieron los delirios de las liras en las Grecias, las Romas y las Francias. ¡Suspira así! Rev…
Palabras Liminares
* * * Yo he dicho, en la misa rosa de mi juventud, mis antífonas, mis secuencias, mis profanas prosas.—Tiempo y menos fatigas de alma y corazón me han hecho falta para, como un…
Elogio De La Seguidilla
Metro mágico y rico que al alma expresas llameantes alegrías, penas arcanas, desde en los suaves labios de las princesas hasta en las bocas rojas de las gitanas. Las almas armo…
La Gitanilla
Maravillosamente danzaba. Los diamantes negros de sus pupilas vertían su destello; era bello su rostro, era un rostro tan bello como el de las gitanas de Miguel Cervantes. Orná…
El País Del Sol
EL PAÍS DEL SOL Para una artista cubana Junto al negro palacio del rey de la isla de Hierro —(¡Oh, cruel, horrible, destierro!)— ¿Cómo es que tú, hermana armoniosa, haces cant…
Cosas Del Cid
Cuenta Barbey, en versos que valen bien su prosa, una hazaña del Cid, fresca como una rosa, pura como una perla. No se oyen en la hazaña resonar en el viento las trompetas de Es…
A Maestre Gonzalo De Berceo
Amo tu delicioso alejandrino como el de Hugo, espíritu de España; éste vale una copa de champaña como aquél vale «un vaso de bon vino». Mas a uno y otro pájaro divino la primit…
Yo Persigo Una Forma
Yo persigo una forma que no encuentra mi estilo, botón de pensamiento que busca ser la rosa; se anuncia con un beso que en mis labios se posa el abrazo imposible de la Venus de…
El Reino Interior
Una selva suntuosa en el azul celeste su rudo perfil calca. Un camino. La tierra es de color de rosa, cual la que pinta fra Doménico Cavalca en sus Vidas de santos. Se ven extra…
Año Nuevo
A las doce de la noche, por las puertas de la gloria y al fulgor de perla y oro de una luz extraterrestre, sale en hombros de cuatro ángeles, y en su silla gestatoria, San Silve…
Responso A Verlaine
Padre y maestro mágico, liróforo celeste que al instrumento olímpico y a la siringa agreste diste tu acento encantador; ¡Panida! Pan tú mismo, con coros condujiste hacia el prop…
Margarita
¿Recuerdas que querías ser una Margarita Gautier? Fijo en mi mente tu extraño rostro está, cuando cenamos juntos, en la primera cita, en una noche alegre que nunca volverá. Tus…
Ite, Missa Est
Yo adoro a una sonámbula con alma de Eloísa, virgen como la nieve y honda como la mar; su espíritu es la hostia de mi amorosa misa, y alzo al són de una dulce lira crepuscular.…
Epitalamio Bárbaro
El alba aún no aparece en su gloria de oro. Canta el mar con la música de sus ninfas en coro y el aliento del campo se va cuajando en bruma. Teje la náyade el encaje de su espum…
Recreaciones Arqueológicas Ii - Palimpsesto
Escrita en viejo dialecto eolio hallé esta página dentro un infolío y entre los libros de un monasterio del venerable San Agustín. Un fraile acaso puso el escolio que allí se en…
Pensamientos De Otoño
Huye el año a su término como arroyo que pasa, llevando del Poniente luz fugitiva y pálida. Y así como el del pájaro que triste tiende el ala, el vuelo del recuerdo que al espac…
Anagke
Y dijo la paloma: —Yo soy feliz. Bajo el inmenso cielo, en el árbol en flor, junto a la poma llena de miel, junto al retoño suave y húmedo por las gotas de rocío, tengo mi hogar…
Invernal
Noche. Este viento vagabundo lleva las alas entumidas y heladas. El gran Andes yergue al inmenso azul su blanca cima. La nieve cae en copos, sus rosas transparentes cristaliza;…
Estival
La tigre de Bengala con su lustrosa piel manchada a trechos, está alegre y gentil, está de gala. Salta de los repechos de un ribazo, al tupido carrizal de un bambú; luego a la r…
El Ala Del Cuervo
¡Ea! apretad esas cinchas y apercibid los overos; y que ya tasquen los potros el bocado de los frenos. Preparad las jabalinas, poned traílla a los perros; sonad las trompas de c…
A Colón
¡Desgraciado Almirante! Tu pobre América, tu india virgen y hermosa de sangre cálida, la perla de tus sueños, es una histérica de convulsivos nervios y frente pálida. Un desast…
Tú Y Yo
¿Viste triste sol? Tan triste como él, ¡sufro mucho yo! Yo en una doncella mi estrella miré... Y dile, amante, constante fe. Pero ingrata olvidóme, y no sabe que padezco cual…
Bajo El Retrato De Espronceda
El mundo en sus ejes rueda en continuo movimiento sobre el humano cimiento... Así rueda el pensamiento de Don José de Espronceda.