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Como La Rosa: Nunca - Con Las Piedras, Con El Viento (1950)
Como la rosa: nunca te empañe un pensamiento. No es para ti la vida que te nace de dentro. Hermosura que tenga su ayer en su momento. Que en sólo tu apariencia se guarde tu secr…
Cuando Veo De Nuevo El Mar
Cuando veo de nuevo el mar el mar me ha visto o no me ha visto? Por qué me preguntan las olas lo mismo que yo les pregunto? Y por qué golpean la roca con tanto entusiasmo perd…
Los Fantasmas Del Deseo
LOS FANTASMAS DEL DESEO A Bernabé Fernández-Canivell Yo no te conocía, tierra; con los ojos inertes, la mano aleteante, lloré todo ciego bajo tu verde sonrisa, aunque, alen…
Nocturno
Eres la primera que te me paseas por aquí en mucho tiempo a la redonda: «Víveme, víveme, yo soy inagotable», con tu absurda existencia al desnudo: «has visto tú qué linda soy dí…
Amiga, No Te Mueras
Amiga, no te mueras. Óyeme estas palabras que me salen ardiendo, y que nadie diría si yo no las dijera. Amiga, no te mueras. Yo soy el que te espera en la estrellada noche. El…
A
Por ti, mujer divina, en éxtasis levanto las notas que despide mi tétrico rabel; por ti, mujer que enciendes el fuego sacrosanto que al cundir por mis venas enaltece mi ser. Po…
Qué Cosa Irrita A Los Volcanes
Qué cosa irrita a los volcanes que escupen fuego, frío y furia? Por qué Cristóbal Colón no pudo descubrir a España? Cuántas preguntas tiene un gato? Las lágrimas que no se ll…
A Mi Alma
¡Ea, jamelgo! ¡De los montes de oro Baja, y de andar en prados bien olientes Y de aventar con los ligeros cascos Mures y viboreznos, y al sol rubio Mecer gentil las brilladoras…
Gimiendo Por Ver El Mar,
Gimiendo por ver el mar, un marinerito en tierra iza al aire este lamento: ¡Ay mi blusa marinera! Siempre me la inflaba el viento al divisar la escollera.
Adolescencia
Vinieras y te fueras dulcemente, de otro camino a otro camino. Verte, y ya otra vez no verte. Pasar por un puente a otro puente. —El pie breve, la luz vencida alegre—. Muchacho…
Del Campo
¡Pradera, feliz día! Del regio Buenos Aires quedaron allá lejos el fuego y el hervor; hoy en tu verde triunfo tendrán mis sueños vida, respiraré tu aliento, me bañaré en tu sol.…
A Quién El Cóndor Andrajoso
A quién el cóndor andrajoso da cuenta de su cometido? Cómo se llama la tristeza en una oveja solitaria? Y qué pasa en el palomar si aprenden canto las palomas? Si las moscas…
Soneto Xii
Si para refrenar este deseo loco, imposible, vano, temeroso, y guarecer de un mal tan peligroso, que es darme a entender yo lo que no creo. No me aprovecha verme cual me veo, o…
Epigrama
La persona más proxima a mí eres tú a la que sin embargo no veo hace tanto tiempo más que en sueños.
Lo Que Dejé Por Ti
Dejé por ti mis bosques, mi perdida arboleda, mis perros desvelados, mis capitales años desterrados hasta casi el invierno de la vida. Dejé un temblor, dejé una sacudida, un re…
Ven, Siempre Ven
No te acerques. Tu frente, tu ardiente frente, tu encendida frente, las huellas de unos besos, ese resplandor que aun de día se siente si te acercas, ese resplandor contagioso q…
El Infierno Verdadero
Entre las 5 y las 7, cada día, ves a un compañero caer. No pueden cambiar lo que pasó. El compañero cae, y ni la mueca de dolor se le puede apagar, ni el nombre, o rostros, o su…
Ya Verás
Goza, goza, niña pura, Mientras en la infancia estás; Goza, goza esa ventura Que dura lo que una rosa. —¿Qué?, ¿tan poco es lo que dura? —Ya verás niña graciosa, ya verás. Hoy…
Romance Sexto - El Reino Perdido
Las huestes de don Rodrigo desmayaban y huían cuando en la octava batalla sus enemigos vencían. Rodrigo deja sus tiendas y del real se salía, solo va el desventurado, sin ningun…
En La Plaza
Hermoso es, hermosamente humilde y confiante, vivificador y profundo, sentirse bajo el sol, entre los demás, impelido, llevado, conducido, mezclado, rumorosamente arrastrado. N…
Ella
Es una intensísima corriente un relámpago ser de lecho una dona mórbida ola un reflujo zumbo de anestesia una rompiente ente florescente una voraz contráctil prensil corola entr…
Constancias
árboles y más árboles se agitan o despiertan y su frescor abunda con la sangre es tu pelo de noche hay albricias de ti pájaros suaves y tormentas sin fin como tu cuerpo cuando c…
No Me Llames Poeta
No me llames poeta —un nombre con laurel— porque mi voz apenas para cantar acierta; acaso suavizada por amorosa miel, tal vez unos acentos armoniosos concierta. Puede sí que me…
Entro En Mí Mismo Para Verme, Y Dentro
Entro en mí mismo para verme, y dentro hallo, ¡ay de mí!, con la razón postrada, una loca república alterada, tanto que apenas los umbrales entro. Al apetito sensitivo encuentr…