Propósito y Sentido de la Vida
Ludwig van Beethoven
Si quieres conocer los milagros, hazlos tú antes. Sólo así podrá cumplirse tu peculiar destino
Charles Baudelaire
El gusto de la concentración productora debe reemplazar, en un hombre ya maduro, al gusto de la desperdigación
Frédéric Bastiat
La vida no se mantiene por sí misma. Aquel que nos la ha dado, ha dejado a cargo nuestro el cuidado de mantenerla, desarrollarla y perfeccionarla
Henri-Frédéric Amiel
Ideal es la esperanza indestructible de lo mejor. La protesta involuntaria contra el presente. El fermento del porvenir. Es lo sobrenatural dentro de nosotros. O, mejor aún. Lo supra animal, la razón y la perfectibilidad
Henri-Frédéric Amiel
Cuando la vida deja de presentarse como una promesa, no por eso deja de ser todavía una tarea
Henri-Frédéric Amiel
Dar la felicidad y hacer el bien. He ahí nuestra ley, nuestra ancla de salvación, nuestro faro, nuestra razón de ser
Amado Nervo
Veo al final de mi rudo camino que yo fui el arquitecto de mi propio destino. Que si extraje las hieles o la miel de las cosas, fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas: cuando planté rosales, coseché siempre rosas
Amado Nervo
Busca dentro de ti la solución de todos los problemas. Incluso aquellos que creas más exteriores y materiales
Ignacio Manuel Altamirano
La vida es una cadena de necedades de las que no es la menor la de no querer hacerlas
Arthur Schopenhauer
Aunque todos desearían permanecer en reposo, la necesidad y el aburrimiento son como latigazos que conservan el movimiento de la peonza.
Arthur Schopenhauer
Cada cual, incluso el hombre más insignificante, se encuentra en su conciencia simple como el más real de todos los seres y reconoce en sí mismo, necesariamente, el auténtico centro del mundo e incluso la fuente originaria de toda realidad. [...] Tal es, pues, el resultado de la consideración orientada hacia el interior, mientras que la dirigida al exterior nos hace ver una montaña de cenizas como el fin de nuestra existencia.
Arthur Schopenhauer
La voluntad no consiente que se juegue con ella, pues todo hábito se convierte en una necesidad y por ello sólo puede renunciarse a él con fastidio; no cabe disfrutar sin apegarse al goce; un perro no permanece indiferente cuando se le arrebata de la boca un trozo de carne asada y tampoco un sabio, si está hambriento; entre desear y renunciar no hay término medio.
Arthur Schopenhauer
Sólo es auténticamente feliz quien, en la vida, no quiere la vida, es decir, quien no ambiciona sus bienes. Así la carga se vuelve ligera. Imagínese un peso que descansa sobre apoyos, y a un hombre agazapado en cuclillas bajo él. Si se levanta e intenta sostenerlo, el peso se le vendrá encima: si se aparta de él y se recoge en sí mismo, no sostendrá nada y se sentirá ligero.
Arthur Schopenhauer
Así es precisamente la vida: sólo podemos perseguir seriamente y con fortuna un anhelo, sea placer, honor, riqueza, saber, arte o virtud, cuando renunciamos a cuantas pretensiones nos alejan del mismo. Por eso, justamente, ni el mero querer ni el mero poder resultan suficientes, sino que un hombre debe saber también lo que quiere y lo que puede: así mostrará carácter y podrá hacer algo a derechas.
Arthur Schopenhauer
Los hombres que luchan por una vida feliz, brillante y larga en vez de por una vida virtuosa son como insensatos actores que siempre desean representar deslumbrantes, largos y victoriosos papeles, porque no comprenden que el asunto no consiste en qué o cuánto interpretan, sino en cómo lo hacen.
Arthur Schopenhauer
El hombre debe elevarse sobre la vida, debe saber que cualquier acontecimiento y suceso, sea dichoso o doloroso, no afecta a su mejor y más íntimo yo, que todo es un juego, una competición en la que los contendientes se injurian, y no una grave lucha; de ahí que no deba entrometerse en ningún asunto serio.
Arthur Schopenhauer
Conoce la verdad en ti, conócete a ti mismo en la verdad, y verás en un instante que eras tú lo que durante tanto tiempo e inútilmente habías buscado, la anhelada y soñada patria en lo general y en lo particular, y te reconocerás entonces envuelto con asombro en ese lugar: allí se rozan cielo y tierra 1 .
Arthur Schopenhauer
Sólo el curso vital de cada individuo tiene unidad, conexión y un auténtico significado: hay que retener esta idea como una enseñanza cuyo sentido es moral. [...] En cada microcosmos se halla todo el macrocosmos y éste no contiene nada más que aquél. [...] Lo que narra la historia es, de hecho y solamente, el largo, arduo e intrincado sueño de la humanidad.