Poemas en este tema
Vida y Existencia
Jorge Debravo
Despedida
El camino, despacio,
retrocede a nuestras espaldas.
Todos los árboles se han alejado
hacia el poniente.
Todo en la tierra
se aleja alguna vez.
La luna y el paisaje.
El amor y la vida.
El reloj, en mi muñeca,
dice que son las cinco de la tarde.
La hora de los adioses,
la hora en que la misma tarde
agita nubecillas en despedida.
retrocede a nuestras espaldas.
Todos los árboles se han alejado
hacia el poniente.
Todo en la tierra
se aleja alguna vez.
La luna y el paisaje.
El amor y la vida.
El reloj, en mi muñeca,
dice que son las cinco de la tarde.
La hora de los adioses,
la hora en que la misma tarde
agita nubecillas en despedida.
1.357
Jorge Debravo
¿verdad Que Tú No Tienes
¿Verdad que tú no tienes
la barba blanca?
¿Verdad que no, Dios mío?
¿Verdad que Tú no tienes
los ojos negros?
¿Verdad que no, Dios mío?
¿Verdad que Tú no tienes
un puñal en la mano?
la barba blanca?
¿Verdad que no, Dios mío?
¿Verdad que Tú no tienes
los ojos negros?
¿Verdad que no, Dios mío?
¿Verdad que Tú no tienes
un puñal en la mano?
1.389
Jorge Debravo
Esta Vida En Silencio
Esta vida en silencio
en la sombra desnuda.
cayendo, meditando,
de machacada y ebria se hace pura.
Flotas tú restregada
en el tronco y el nervio.
Blancos se abren tu voz, el viento,
el alma...
Porque esta vida es un milagro abierto...
en la sombra desnuda.
cayendo, meditando,
de machacada y ebria se hace pura.
Flotas tú restregada
en el tronco y el nervio.
Blancos se abren tu voz, el viento,
el alma...
Porque esta vida es un milagro abierto...
1.285
José Coronel Urtecho
No Volverá El Pasado
Ya todo es de otro modo
Todo de otra manera
Ni siquiera lo que era es ya como era
Ya nada de lo que es será lo que era
Ya es otra cosa todo
Es otra ere
Es el comienzo de una nueva era
Es el principio de una nueva historia
La vieja historia se acabó, ya no puede volver
Esta, ya es otra historia
Otra historia distinta de la historia
Otra historia contraria de la historia
Precisamente lo contrario de la historia
Precisamente lo contrario del pasado
No volverá el pasado
Precisamente es el pasado lo vencido
Precisamente es el pasado lo abolido
Precisamente es el pasado lo acabado
Ya el pasado realmente ha pasado
Ya el pasado realmente es pasado
El presente presente el futuro futuro
Antes era el pasado el presente el presente el pasado
Era imposible separar el presente del pasado
El pasado el presente el futuro eran solo el pasado
Pero el pasado ya ha cambiado aun de significado
Todo el pasado ha sido juzgado y condenado
No volverá el pasado
Aun la misma palabra pasado tiene ya otro sentido
Y lo mismo la historia y la palabra historia
Porque la historia no era ya sino pasado
Historia ya estancada, fosilizada
Desde 1936 estaba detenida, empantanada
Era ya historia muerta, historia sin historia
Historia en la que el pueblo no contaba
Pero la historia es ya otra historia, nueva historia
Puesta de nuevo en marcha por el Frente
Puesta de nuevo en marcha por el pueblo
Ya es solo historia lo que el pueblo quiera
Ya es solo historia lo que el pueblo diga
Ya es solo historia lo que el pueblo haga
La historia ahora cambiará de nombre
Tal vez se llame simplemente pueblo
Tal vez se llame simplemente vida
Tal vez revolución. Verdad. Justicia.
Tal vez se llame solo Nicaragua
No hay ya palabra que no tenga otro significado
Ya las palabras tienen significado verdadero
Quiero decir, ya tienen verdadero significado
Quiero decir que ya significado quiere decir significado
No otra cosa distinta y mucho menos lo contrario
Lo que debe decir, no lo que quiere callar o falsear
No lo que quiere disimular o simular
Sino sencillamente lo que quiere decir
La lengua ya estaba del todo corrompida
Una lengua que no servía más que para mentir
Una lengua que era a la vez mal español y mal inglés
No la lengua nicaragüense que habla el nicaragüense
Sino solo un galimatías confeccionado para engañar y robar
y matar y mantenerse en el poder
Una angloalgarabía comercial para explotar el pueblo consumidor
Y sobre todo un modo de convertir en dólares el sudor del
pueblo trabajador
Pero la lengua como todo lo que te fue robado
Como todo lo que te fue robado en el pasado
Todo ha sido por fin recuperado
Solo de ti depende que sea tuyo ahora
Ya verás que tu lengua va a renacer purificada
Cada palabra ha sido pasada por el fuego, tratada en el crisol
Cada palabra tiene nuevo sentido
El sentido de cada palabra, su propio sentido
Con el que fue inventada y acuñada, puesta en circulación
Aun su sentido original es ya un sentido nuevo
El sinsentido mismo tiene sentido
Como diría Joaquín Pasos, en el sentido de sentido y de
sentido
Porque si no es sentido no es sentido
Si no se siente no es sentido
Es, pues por ti, por vos, por todos
Que por primera vez en Nicaragua
Todo es sentido
Es con sentido, consentido
Todo tiene sentido
La verdad ya es verdad
La mentira mentira
La patria Patria
y Nicaragua Nicaragua
La libertad por primera vez es libertad
Ya las palabras pronto serán las mismas
Ya pronto seran lo mismo las cosas y las palabras
Pronto será la misma cosa la palabra y la cosa
Como serán lo mismo las palabras y las obras
Como decía Santa Teresa las palabras son obras
Pronto vendrá la clarificación de las ideas
La redefinición de las palabras
La redefinición de la palabra revolución
La redefinición de la palabra sandinista
(Sandinista quiere decir nacional
-ha definido Tomás Borge
Sandinista quiere decir nicaragüense
ha definido Tomás Borge)
Y la Revolución va a definir lo que es nicaragüense
Como el pueblo va a definir lo que es revolución
Como ha pasado ya el pasado y viene ya el futuro por la
Revolución
Como por la revolución es ya todo es por primera vez
Es por primera vez en Nicaragua que una revolución es la
Revolución
La primera revolución contra todo el pasado
La primera que en realidad lo ha derrotado
La que de viaje lo ha borrado del mapa de Nicaragua
Hasta dejarlo todo en blanco o mejor dicho, en negro
Un agujero negro, un hueco negro, un hoyo negro como los hay en las
galaxias
Eso es todo lo que ha quedado de todo el pasado
Por lo que solamente los del pasado viven en el pasado
Únicamente los del pasado añoran el pasado
Pero no se equivoquen. Ya nadie en Nicaragua será engañado
No volverá el pasado.
Todo de otra manera
Ni siquiera lo que era es ya como era
Ya nada de lo que es será lo que era
Ya es otra cosa todo
Es otra ere
Es el comienzo de una nueva era
Es el principio de una nueva historia
La vieja historia se acabó, ya no puede volver
Esta, ya es otra historia
Otra historia distinta de la historia
Otra historia contraria de la historia
Precisamente lo contrario de la historia
Precisamente lo contrario del pasado
No volverá el pasado
Precisamente es el pasado lo vencido
Precisamente es el pasado lo abolido
Precisamente es el pasado lo acabado
Ya el pasado realmente ha pasado
Ya el pasado realmente es pasado
El presente presente el futuro futuro
Antes era el pasado el presente el presente el pasado
Era imposible separar el presente del pasado
El pasado el presente el futuro eran solo el pasado
Pero el pasado ya ha cambiado aun de significado
Todo el pasado ha sido juzgado y condenado
No volverá el pasado
Aun la misma palabra pasado tiene ya otro sentido
Y lo mismo la historia y la palabra historia
Porque la historia no era ya sino pasado
Historia ya estancada, fosilizada
Desde 1936 estaba detenida, empantanada
Era ya historia muerta, historia sin historia
Historia en la que el pueblo no contaba
Pero la historia es ya otra historia, nueva historia
Puesta de nuevo en marcha por el Frente
Puesta de nuevo en marcha por el pueblo
Ya es solo historia lo que el pueblo quiera
Ya es solo historia lo que el pueblo diga
Ya es solo historia lo que el pueblo haga
La historia ahora cambiará de nombre
Tal vez se llame simplemente pueblo
Tal vez se llame simplemente vida
Tal vez revolución. Verdad. Justicia.
Tal vez se llame solo Nicaragua
No hay ya palabra que no tenga otro significado
Ya las palabras tienen significado verdadero
Quiero decir, ya tienen verdadero significado
Quiero decir que ya significado quiere decir significado
No otra cosa distinta y mucho menos lo contrario
Lo que debe decir, no lo que quiere callar o falsear
No lo que quiere disimular o simular
Sino sencillamente lo que quiere decir
La lengua ya estaba del todo corrompida
Una lengua que no servía más que para mentir
Una lengua que era a la vez mal español y mal inglés
No la lengua nicaragüense que habla el nicaragüense
Sino solo un galimatías confeccionado para engañar y robar
y matar y mantenerse en el poder
Una angloalgarabía comercial para explotar el pueblo consumidor
Y sobre todo un modo de convertir en dólares el sudor del
pueblo trabajador
Pero la lengua como todo lo que te fue robado
Como todo lo que te fue robado en el pasado
Todo ha sido por fin recuperado
Solo de ti depende que sea tuyo ahora
Ya verás que tu lengua va a renacer purificada
Cada palabra ha sido pasada por el fuego, tratada en el crisol
Cada palabra tiene nuevo sentido
El sentido de cada palabra, su propio sentido
Con el que fue inventada y acuñada, puesta en circulación
Aun su sentido original es ya un sentido nuevo
El sinsentido mismo tiene sentido
Como diría Joaquín Pasos, en el sentido de sentido y de
sentido
Porque si no es sentido no es sentido
Si no se siente no es sentido
Es, pues por ti, por vos, por todos
Que por primera vez en Nicaragua
Todo es sentido
Es con sentido, consentido
Todo tiene sentido
La verdad ya es verdad
La mentira mentira
La patria Patria
y Nicaragua Nicaragua
La libertad por primera vez es libertad
Ya las palabras pronto serán las mismas
Ya pronto seran lo mismo las cosas y las palabras
Pronto será la misma cosa la palabra y la cosa
Como serán lo mismo las palabras y las obras
Como decía Santa Teresa las palabras son obras
Pronto vendrá la clarificación de las ideas
La redefinición de las palabras
La redefinición de la palabra revolución
La redefinición de la palabra sandinista
(Sandinista quiere decir nacional
-ha definido Tomás Borge
Sandinista quiere decir nicaragüense
ha definido Tomás Borge)
Y la Revolución va a definir lo que es nicaragüense
Como el pueblo va a definir lo que es revolución
Como ha pasado ya el pasado y viene ya el futuro por la
Revolución
Como por la revolución es ya todo es por primera vez
Es por primera vez en Nicaragua que una revolución es la
Revolución
La primera revolución contra todo el pasado
La primera que en realidad lo ha derrotado
La que de viaje lo ha borrado del mapa de Nicaragua
Hasta dejarlo todo en blanco o mejor dicho, en negro
Un agujero negro, un hueco negro, un hoyo negro como los hay en las
galaxias
Eso es todo lo que ha quedado de todo el pasado
Por lo que solamente los del pasado viven en el pasado
Únicamente los del pasado añoran el pasado
Pero no se equivoquen. Ya nadie en Nicaragua será engañado
No volverá el pasado.
2.212
José Coronel Urtecho
No Volverá El Pasado
Ya todo es de otro modo
Todo de otra manera
Ni siquiera lo que era es ya como era
Ya nada de lo que es será lo que era
Ya es otra cosa todo
Es otra ere
Es el comienzo de una nueva era
Es el principio de una nueva historia
La vieja historia se acabó, ya no puede volver
Esta, ya es otra historia
Otra historia distinta de la historia
Otra historia contraria de la historia
Precisamente lo contrario de la historia
Precisamente lo contrario del pasado
No volverá el pasado
Precisamente es el pasado lo vencido
Precisamente es el pasado lo abolido
Precisamente es el pasado lo acabado
Ya el pasado realmente ha pasado
Ya el pasado realmente es pasado
El presente presente el futuro futuro
Antes era el pasado el presente el presente el pasado
Era imposible separar el presente del pasado
El pasado el presente el futuro eran solo el pasado
Pero el pasado ya ha cambiado aun de significado
Todo el pasado ha sido juzgado y condenado
No volverá el pasado
Aun la misma palabra pasado tiene ya otro sentido
Y lo mismo la historia y la palabra historia
Porque la historia no era ya sino pasado
Historia ya estancada, fosilizada
Desde 1936 estaba detenida, empantanada
Era ya historia muerta, historia sin historia
Historia en la que el pueblo no contaba
Pero la historia es ya otra historia, nueva historia
Puesta de nuevo en marcha por el Frente
Puesta de nuevo en marcha por el pueblo
Ya es solo historia lo que el pueblo quiera
Ya es solo historia lo que el pueblo diga
Ya es solo historia lo que el pueblo haga
La historia ahora cambiará de nombre
Tal vez se llame simplemente pueblo
Tal vez se llame simplemente vida
Tal vez revolución. Verdad. Justicia.
Tal vez se llame solo Nicaragua
No hay ya palabra que no tenga otro significado
Ya las palabras tienen significado verdadero
Quiero decir, ya tienen verdadero significado
Quiero decir que ya significado quiere decir significado
No otra cosa distinta y mucho menos lo contrario
Lo que debe decir, no lo que quiere callar o falsear
No lo que quiere disimular o simular
Sino sencillamente lo que quiere decir
La lengua ya estaba del todo corrompida
Una lengua que no servía más que para mentir
Una lengua que era a la vez mal español y mal inglés
No la lengua nicaragüense que habla el nicaragüense
Sino solo un galimatías confeccionado para engañar y robar
y matar y mantenerse en el poder
Una angloalgarabía comercial para explotar el pueblo consumidor
Y sobre todo un modo de convertir en dólares el sudor del
pueblo trabajador
Pero la lengua como todo lo que te fue robado
Como todo lo que te fue robado en el pasado
Todo ha sido por fin recuperado
Solo de ti depende que sea tuyo ahora
Ya verás que tu lengua va a renacer purificada
Cada palabra ha sido pasada por el fuego, tratada en el crisol
Cada palabra tiene nuevo sentido
El sentido de cada palabra, su propio sentido
Con el que fue inventada y acuñada, puesta en circulación
Aun su sentido original es ya un sentido nuevo
El sinsentido mismo tiene sentido
Como diría Joaquín Pasos, en el sentido de sentido y de
sentido
Porque si no es sentido no es sentido
Si no se siente no es sentido
Es, pues por ti, por vos, por todos
Que por primera vez en Nicaragua
Todo es sentido
Es con sentido, consentido
Todo tiene sentido
La verdad ya es verdad
La mentira mentira
La patria Patria
y Nicaragua Nicaragua
La libertad por primera vez es libertad
Ya las palabras pronto serán las mismas
Ya pronto seran lo mismo las cosas y las palabras
Pronto será la misma cosa la palabra y la cosa
Como serán lo mismo las palabras y las obras
Como decía Santa Teresa las palabras son obras
Pronto vendrá la clarificación de las ideas
La redefinición de las palabras
La redefinición de la palabra revolución
La redefinición de la palabra sandinista
(Sandinista quiere decir nacional
-ha definido Tomás Borge
Sandinista quiere decir nicaragüense
ha definido Tomás Borge)
Y la Revolución va a definir lo que es nicaragüense
Como el pueblo va a definir lo que es revolución
Como ha pasado ya el pasado y viene ya el futuro por la
Revolución
Como por la revolución es ya todo es por primera vez
Es por primera vez en Nicaragua que una revolución es la
Revolución
La primera revolución contra todo el pasado
La primera que en realidad lo ha derrotado
La que de viaje lo ha borrado del mapa de Nicaragua
Hasta dejarlo todo en blanco o mejor dicho, en negro
Un agujero negro, un hueco negro, un hoyo negro como los hay en las
galaxias
Eso es todo lo que ha quedado de todo el pasado
Por lo que solamente los del pasado viven en el pasado
Únicamente los del pasado añoran el pasado
Pero no se equivoquen. Ya nadie en Nicaragua será engañado
No volverá el pasado.
Todo de otra manera
Ni siquiera lo que era es ya como era
Ya nada de lo que es será lo que era
Ya es otra cosa todo
Es otra ere
Es el comienzo de una nueva era
Es el principio de una nueva historia
La vieja historia se acabó, ya no puede volver
Esta, ya es otra historia
Otra historia distinta de la historia
Otra historia contraria de la historia
Precisamente lo contrario de la historia
Precisamente lo contrario del pasado
No volverá el pasado
Precisamente es el pasado lo vencido
Precisamente es el pasado lo abolido
Precisamente es el pasado lo acabado
Ya el pasado realmente ha pasado
Ya el pasado realmente es pasado
El presente presente el futuro futuro
Antes era el pasado el presente el presente el pasado
Era imposible separar el presente del pasado
El pasado el presente el futuro eran solo el pasado
Pero el pasado ya ha cambiado aun de significado
Todo el pasado ha sido juzgado y condenado
No volverá el pasado
Aun la misma palabra pasado tiene ya otro sentido
Y lo mismo la historia y la palabra historia
Porque la historia no era ya sino pasado
Historia ya estancada, fosilizada
Desde 1936 estaba detenida, empantanada
Era ya historia muerta, historia sin historia
Historia en la que el pueblo no contaba
Pero la historia es ya otra historia, nueva historia
Puesta de nuevo en marcha por el Frente
Puesta de nuevo en marcha por el pueblo
Ya es solo historia lo que el pueblo quiera
Ya es solo historia lo que el pueblo diga
Ya es solo historia lo que el pueblo haga
La historia ahora cambiará de nombre
Tal vez se llame simplemente pueblo
Tal vez se llame simplemente vida
Tal vez revolución. Verdad. Justicia.
Tal vez se llame solo Nicaragua
No hay ya palabra que no tenga otro significado
Ya las palabras tienen significado verdadero
Quiero decir, ya tienen verdadero significado
Quiero decir que ya significado quiere decir significado
No otra cosa distinta y mucho menos lo contrario
Lo que debe decir, no lo que quiere callar o falsear
No lo que quiere disimular o simular
Sino sencillamente lo que quiere decir
La lengua ya estaba del todo corrompida
Una lengua que no servía más que para mentir
Una lengua que era a la vez mal español y mal inglés
No la lengua nicaragüense que habla el nicaragüense
Sino solo un galimatías confeccionado para engañar y robar
y matar y mantenerse en el poder
Una angloalgarabía comercial para explotar el pueblo consumidor
Y sobre todo un modo de convertir en dólares el sudor del
pueblo trabajador
Pero la lengua como todo lo que te fue robado
Como todo lo que te fue robado en el pasado
Todo ha sido por fin recuperado
Solo de ti depende que sea tuyo ahora
Ya verás que tu lengua va a renacer purificada
Cada palabra ha sido pasada por el fuego, tratada en el crisol
Cada palabra tiene nuevo sentido
El sentido de cada palabra, su propio sentido
Con el que fue inventada y acuñada, puesta en circulación
Aun su sentido original es ya un sentido nuevo
El sinsentido mismo tiene sentido
Como diría Joaquín Pasos, en el sentido de sentido y de
sentido
Porque si no es sentido no es sentido
Si no se siente no es sentido
Es, pues por ti, por vos, por todos
Que por primera vez en Nicaragua
Todo es sentido
Es con sentido, consentido
Todo tiene sentido
La verdad ya es verdad
La mentira mentira
La patria Patria
y Nicaragua Nicaragua
La libertad por primera vez es libertad
Ya las palabras pronto serán las mismas
Ya pronto seran lo mismo las cosas y las palabras
Pronto será la misma cosa la palabra y la cosa
Como serán lo mismo las palabras y las obras
Como decía Santa Teresa las palabras son obras
Pronto vendrá la clarificación de las ideas
La redefinición de las palabras
La redefinición de la palabra revolución
La redefinición de la palabra sandinista
(Sandinista quiere decir nacional
-ha definido Tomás Borge
Sandinista quiere decir nicaragüense
ha definido Tomás Borge)
Y la Revolución va a definir lo que es nicaragüense
Como el pueblo va a definir lo que es revolución
Como ha pasado ya el pasado y viene ya el futuro por la
Revolución
Como por la revolución es ya todo es por primera vez
Es por primera vez en Nicaragua que una revolución es la
Revolución
La primera revolución contra todo el pasado
La primera que en realidad lo ha derrotado
La que de viaje lo ha borrado del mapa de Nicaragua
Hasta dejarlo todo en blanco o mejor dicho, en negro
Un agujero negro, un hueco negro, un hoyo negro como los hay en las
galaxias
Eso es todo lo que ha quedado de todo el pasado
Por lo que solamente los del pasado viven en el pasado
Únicamente los del pasado añoran el pasado
Pero no se equivoquen. Ya nadie en Nicaragua será engañado
No volverá el pasado.
2.212
José Coronel Urtecho
No Volverá El Pasado
Ya todo es de otro modo
Todo de otra manera
Ni siquiera lo que era es ya como era
Ya nada de lo que es será lo que era
Ya es otra cosa todo
Es otra ere
Es el comienzo de una nueva era
Es el principio de una nueva historia
La vieja historia se acabó, ya no puede volver
Esta, ya es otra historia
Otra historia distinta de la historia
Otra historia contraria de la historia
Precisamente lo contrario de la historia
Precisamente lo contrario del pasado
No volverá el pasado
Precisamente es el pasado lo vencido
Precisamente es el pasado lo abolido
Precisamente es el pasado lo acabado
Ya el pasado realmente ha pasado
Ya el pasado realmente es pasado
El presente presente el futuro futuro
Antes era el pasado el presente el presente el pasado
Era imposible separar el presente del pasado
El pasado el presente el futuro eran solo el pasado
Pero el pasado ya ha cambiado aun de significado
Todo el pasado ha sido juzgado y condenado
No volverá el pasado
Aun la misma palabra pasado tiene ya otro sentido
Y lo mismo la historia y la palabra historia
Porque la historia no era ya sino pasado
Historia ya estancada, fosilizada
Desde 1936 estaba detenida, empantanada
Era ya historia muerta, historia sin historia
Historia en la que el pueblo no contaba
Pero la historia es ya otra historia, nueva historia
Puesta de nuevo en marcha por el Frente
Puesta de nuevo en marcha por el pueblo
Ya es solo historia lo que el pueblo quiera
Ya es solo historia lo que el pueblo diga
Ya es solo historia lo que el pueblo haga
La historia ahora cambiará de nombre
Tal vez se llame simplemente pueblo
Tal vez se llame simplemente vida
Tal vez revolución. Verdad. Justicia.
Tal vez se llame solo Nicaragua
No hay ya palabra que no tenga otro significado
Ya las palabras tienen significado verdadero
Quiero decir, ya tienen verdadero significado
Quiero decir que ya significado quiere decir significado
No otra cosa distinta y mucho menos lo contrario
Lo que debe decir, no lo que quiere callar o falsear
No lo que quiere disimular o simular
Sino sencillamente lo que quiere decir
La lengua ya estaba del todo corrompida
Una lengua que no servía más que para mentir
Una lengua que era a la vez mal español y mal inglés
No la lengua nicaragüense que habla el nicaragüense
Sino solo un galimatías confeccionado para engañar y robar
y matar y mantenerse en el poder
Una angloalgarabía comercial para explotar el pueblo consumidor
Y sobre todo un modo de convertir en dólares el sudor del
pueblo trabajador
Pero la lengua como todo lo que te fue robado
Como todo lo que te fue robado en el pasado
Todo ha sido por fin recuperado
Solo de ti depende que sea tuyo ahora
Ya verás que tu lengua va a renacer purificada
Cada palabra ha sido pasada por el fuego, tratada en el crisol
Cada palabra tiene nuevo sentido
El sentido de cada palabra, su propio sentido
Con el que fue inventada y acuñada, puesta en circulación
Aun su sentido original es ya un sentido nuevo
El sinsentido mismo tiene sentido
Como diría Joaquín Pasos, en el sentido de sentido y de
sentido
Porque si no es sentido no es sentido
Si no se siente no es sentido
Es, pues por ti, por vos, por todos
Que por primera vez en Nicaragua
Todo es sentido
Es con sentido, consentido
Todo tiene sentido
La verdad ya es verdad
La mentira mentira
La patria Patria
y Nicaragua Nicaragua
La libertad por primera vez es libertad
Ya las palabras pronto serán las mismas
Ya pronto seran lo mismo las cosas y las palabras
Pronto será la misma cosa la palabra y la cosa
Como serán lo mismo las palabras y las obras
Como decía Santa Teresa las palabras son obras
Pronto vendrá la clarificación de las ideas
La redefinición de las palabras
La redefinición de la palabra revolución
La redefinición de la palabra sandinista
(Sandinista quiere decir nacional
-ha definido Tomás Borge
Sandinista quiere decir nicaragüense
ha definido Tomás Borge)
Y la Revolución va a definir lo que es nicaragüense
Como el pueblo va a definir lo que es revolución
Como ha pasado ya el pasado y viene ya el futuro por la
Revolución
Como por la revolución es ya todo es por primera vez
Es por primera vez en Nicaragua que una revolución es la
Revolución
La primera revolución contra todo el pasado
La primera que en realidad lo ha derrotado
La que de viaje lo ha borrado del mapa de Nicaragua
Hasta dejarlo todo en blanco o mejor dicho, en negro
Un agujero negro, un hueco negro, un hoyo negro como los hay en las
galaxias
Eso es todo lo que ha quedado de todo el pasado
Por lo que solamente los del pasado viven en el pasado
Únicamente los del pasado añoran el pasado
Pero no se equivoquen. Ya nadie en Nicaragua será engañado
No volverá el pasado.
Todo de otra manera
Ni siquiera lo que era es ya como era
Ya nada de lo que es será lo que era
Ya es otra cosa todo
Es otra ere
Es el comienzo de una nueva era
Es el principio de una nueva historia
La vieja historia se acabó, ya no puede volver
Esta, ya es otra historia
Otra historia distinta de la historia
Otra historia contraria de la historia
Precisamente lo contrario de la historia
Precisamente lo contrario del pasado
No volverá el pasado
Precisamente es el pasado lo vencido
Precisamente es el pasado lo abolido
Precisamente es el pasado lo acabado
Ya el pasado realmente ha pasado
Ya el pasado realmente es pasado
El presente presente el futuro futuro
Antes era el pasado el presente el presente el pasado
Era imposible separar el presente del pasado
El pasado el presente el futuro eran solo el pasado
Pero el pasado ya ha cambiado aun de significado
Todo el pasado ha sido juzgado y condenado
No volverá el pasado
Aun la misma palabra pasado tiene ya otro sentido
Y lo mismo la historia y la palabra historia
Porque la historia no era ya sino pasado
Historia ya estancada, fosilizada
Desde 1936 estaba detenida, empantanada
Era ya historia muerta, historia sin historia
Historia en la que el pueblo no contaba
Pero la historia es ya otra historia, nueva historia
Puesta de nuevo en marcha por el Frente
Puesta de nuevo en marcha por el pueblo
Ya es solo historia lo que el pueblo quiera
Ya es solo historia lo que el pueblo diga
Ya es solo historia lo que el pueblo haga
La historia ahora cambiará de nombre
Tal vez se llame simplemente pueblo
Tal vez se llame simplemente vida
Tal vez revolución. Verdad. Justicia.
Tal vez se llame solo Nicaragua
No hay ya palabra que no tenga otro significado
Ya las palabras tienen significado verdadero
Quiero decir, ya tienen verdadero significado
Quiero decir que ya significado quiere decir significado
No otra cosa distinta y mucho menos lo contrario
Lo que debe decir, no lo que quiere callar o falsear
No lo que quiere disimular o simular
Sino sencillamente lo que quiere decir
La lengua ya estaba del todo corrompida
Una lengua que no servía más que para mentir
Una lengua que era a la vez mal español y mal inglés
No la lengua nicaragüense que habla el nicaragüense
Sino solo un galimatías confeccionado para engañar y robar
y matar y mantenerse en el poder
Una angloalgarabía comercial para explotar el pueblo consumidor
Y sobre todo un modo de convertir en dólares el sudor del
pueblo trabajador
Pero la lengua como todo lo que te fue robado
Como todo lo que te fue robado en el pasado
Todo ha sido por fin recuperado
Solo de ti depende que sea tuyo ahora
Ya verás que tu lengua va a renacer purificada
Cada palabra ha sido pasada por el fuego, tratada en el crisol
Cada palabra tiene nuevo sentido
El sentido de cada palabra, su propio sentido
Con el que fue inventada y acuñada, puesta en circulación
Aun su sentido original es ya un sentido nuevo
El sinsentido mismo tiene sentido
Como diría Joaquín Pasos, en el sentido de sentido y de
sentido
Porque si no es sentido no es sentido
Si no se siente no es sentido
Es, pues por ti, por vos, por todos
Que por primera vez en Nicaragua
Todo es sentido
Es con sentido, consentido
Todo tiene sentido
La verdad ya es verdad
La mentira mentira
La patria Patria
y Nicaragua Nicaragua
La libertad por primera vez es libertad
Ya las palabras pronto serán las mismas
Ya pronto seran lo mismo las cosas y las palabras
Pronto será la misma cosa la palabra y la cosa
Como serán lo mismo las palabras y las obras
Como decía Santa Teresa las palabras son obras
Pronto vendrá la clarificación de las ideas
La redefinición de las palabras
La redefinición de la palabra revolución
La redefinición de la palabra sandinista
(Sandinista quiere decir nacional
-ha definido Tomás Borge
Sandinista quiere decir nicaragüense
ha definido Tomás Borge)
Y la Revolución va a definir lo que es nicaragüense
Como el pueblo va a definir lo que es revolución
Como ha pasado ya el pasado y viene ya el futuro por la
Revolución
Como por la revolución es ya todo es por primera vez
Es por primera vez en Nicaragua que una revolución es la
Revolución
La primera revolución contra todo el pasado
La primera que en realidad lo ha derrotado
La que de viaje lo ha borrado del mapa de Nicaragua
Hasta dejarlo todo en blanco o mejor dicho, en negro
Un agujero negro, un hueco negro, un hoyo negro como los hay en las
galaxias
Eso es todo lo que ha quedado de todo el pasado
Por lo que solamente los del pasado viven en el pasado
Únicamente los del pasado añoran el pasado
Pero no se equivoquen. Ya nadie en Nicaragua será engañado
No volverá el pasado.
2.212
José Coronel Urtecho
Nihil Novum
No busques nada nuevo, ¡oh mi canción!;
nada hay oculto bajo el rascacielo,
nada en la máquina que sube al cielo,
nada ha cambiado desde Salomón.
Es muy antiguo el hombre y su pasión,
guarda en el nuevo día el viejo anhelo,
bajo la nueva noche igual desvelo
y el mismo palpitar del corazón.
No te engañen los nuevos continentes,
con sus plantas, sus bestias y sus gentes,
ni sus canciones con su nuevo acento.
Todo lo que dice algo ya está dicho:
sólo nos queda el aire y su capricho
de vagos sones que se lleva el viento.
nada hay oculto bajo el rascacielo,
nada en la máquina que sube al cielo,
nada ha cambiado desde Salomón.
Es muy antiguo el hombre y su pasión,
guarda en el nuevo día el viejo anhelo,
bajo la nueva noche igual desvelo
y el mismo palpitar del corazón.
No te engañen los nuevos continentes,
con sus plantas, sus bestias y sus gentes,
ni sus canciones con su nuevo acento.
Todo lo que dice algo ya está dicho:
sólo nos queda el aire y su capricho
de vagos sones que se lleva el viento.
986
José Coronel Urtecho
Nihil Novum
No busques nada nuevo, ¡oh mi canción!;
nada hay oculto bajo el rascacielo,
nada en la máquina que sube al cielo,
nada ha cambiado desde Salomón.
Es muy antiguo el hombre y su pasión,
guarda en el nuevo día el viejo anhelo,
bajo la nueva noche igual desvelo
y el mismo palpitar del corazón.
No te engañen los nuevos continentes,
con sus plantas, sus bestias y sus gentes,
ni sus canciones con su nuevo acento.
Todo lo que dice algo ya está dicho:
sólo nos queda el aire y su capricho
de vagos sones que se lleva el viento.
nada hay oculto bajo el rascacielo,
nada en la máquina que sube al cielo,
nada ha cambiado desde Salomón.
Es muy antiguo el hombre y su pasión,
guarda en el nuevo día el viejo anhelo,
bajo la nueva noche igual desvelo
y el mismo palpitar del corazón.
No te engañen los nuevos continentes,
con sus plantas, sus bestias y sus gentes,
ni sus canciones con su nuevo acento.
Todo lo que dice algo ya está dicho:
sólo nos queda el aire y su capricho
de vagos sones que se lleva el viento.
986
José Coronel Urtecho
A Un Roble Tarde Florecido
Un desmedrado roble sin verdor
que seco ayer a todos parecía,
hijo del páramo y de la sequía,
próxima víctima del leñador,
que era como una niña sin amor
que en su esterilidad se consumía,
con la lluvia de anoche oh, qué alegría!
ha amanecido esta mañana en flor.
Yo me he quedado un poco sorprendido
al contemplar en el roble florido
tanta ternura de la primavera,
que roba en los jardines de la aurora,
esas flores de nácar con que enflora
los brazos muertos del que nada espera.
que seco ayer a todos parecía,
hijo del páramo y de la sequía,
próxima víctima del leñador,
que era como una niña sin amor
que en su esterilidad se consumía,
con la lluvia de anoche oh, qué alegría!
ha amanecido esta mañana en flor.
Yo me he quedado un poco sorprendido
al contemplar en el roble florido
tanta ternura de la primavera,
que roba en los jardines de la aurora,
esas flores de nácar con que enflora
los brazos muertos del que nada espera.
1.087
José Coronel Urtecho
Credo
Gracias porque abro los ojos y veo
la salida del sol, el cielo, el río
en la mañana diáfana de estío
que llena hasta los bordes mi deseo.
Gracias, Señor, por esto que poseo
que siendo sólo tuyo es todo mío
aunque hasta una gota del rocío
para saber que es cierto lo que creo.
Creo que la belleza tan sencilla
que se revela en esta maravilla
es reflejo no más de tu hermosura.
Qué importa pues que esta belleza muera
si he de ver la hermosura duradera
que en tu infinito corazón madura.
la salida del sol, el cielo, el río
en la mañana diáfana de estío
que llena hasta los bordes mi deseo.
Gracias, Señor, por esto que poseo
que siendo sólo tuyo es todo mío
aunque hasta una gota del rocío
para saber que es cierto lo que creo.
Creo que la belleza tan sencilla
que se revela en esta maravilla
es reflejo no más de tu hermosura.
Qué importa pues que esta belleza muera
si he de ver la hermosura duradera
que en tu infinito corazón madura.
3.413
José Cadalso
Epigrama Epitafio De Un Celoso
Este difunto era esposo
y los celos le mataron
de ejemplar tan horroroso
los demás escarmentaron
y ya ninguno es celoso
y los celos le mataron
de ejemplar tan horroroso
los demás escarmentaron
y ya ninguno es celoso
574
José Cadalso
Con Motivo De Haber Encontrado En Salamanca Un Nuevo Poeta De Exquisito Gusto, Particularmente En La
Ya no verán, ¡oh Tormes!,
tus áridas orillas
los manes de Galeno
y del Estagirita.
Alza la anciana frente
tanto tiempo oprimida,
y esparce por el campo
desde hoy jovial la vista.
¿No ves como se acercan
con música festiva
a tus arenas sacras
el gusto y la alegría?
En torno de ellas vuelan
los juegos y las risas,
cerca vienen las musas,
del gran Febo seguidas.
En medio de aquel coro,
¿no ves cómo camina
un joven, de quien tiene
Ganímedes envidia?
¿No escuchas que al acento
de su süave lira
las nueve musas cantan
y el verde prado pisan?
Para adornar sus sienes
y cabellos, que brillan
más que el oro, tributo
de las lejanas Indias,
tejiendo van guirnaldas;
y de Flora las ninfas,
para traer las flores,
van y vienen a prisa.
Pues ese mismo joven
es por quien tus orillas
verán llegar las gracias,
el gusto y la alegría,
huyendo de sus voces
y célica armonía
los manes de Galeno
y del Estagirita.
tus áridas orillas
los manes de Galeno
y del Estagirita.
Alza la anciana frente
tanto tiempo oprimida,
y esparce por el campo
desde hoy jovial la vista.
¿No ves como se acercan
con música festiva
a tus arenas sacras
el gusto y la alegría?
En torno de ellas vuelan
los juegos y las risas,
cerca vienen las musas,
del gran Febo seguidas.
En medio de aquel coro,
¿no ves cómo camina
un joven, de quien tiene
Ganímedes envidia?
¿No escuchas que al acento
de su süave lira
las nueve musas cantan
y el verde prado pisan?
Para adornar sus sienes
y cabellos, que brillan
más que el oro, tributo
de las lejanas Indias,
tejiendo van guirnaldas;
y de Flora las ninfas,
para traer las flores,
van y vienen a prisa.
Pues ese mismo joven
es por quien tus orillas
verán llegar las gracias,
el gusto y la alegría,
huyendo de sus voces
y célica armonía
los manes de Galeno
y del Estagirita.
489
José Cadalso
Al Estilo Magnífico De Don Nicolás Fernández De Moratín En Sus Composiciones Heroicas
El semidiós que alzándose a la cumbre
del alto Olimpo, prueba la ambrosía
entre la muchedumbre
de dioses en la mesa del Tonante,
y en copa de diamante
purpúreo néctar bebe
al son de la armonía
de los astros que en torno al cielo mueve;
si desciende algún
día
al mundo, le fastidian los manjares
del huerto, viña, campo, monte y mares.
Desde que el campo elíseo al tierno Orfeo
oyó cantar su amor en tono blando,
y el ardiente deseo
de volver a lograr su dulce esposa
(cuya lira amorosa,
mientras duró sonando,
de Sísifo y de Tántalo un momento
paré todo el tormento),
ya no se admira cuando
algún mortal, al verse en tal delicia,
las gracias canta a su deidad propicia.
Quien vio surcado el mar, minas, gigantes,
sangrientas amazonas, gente extraña
y límites distantes
(de humana audacia no, mas sí del mundo)
y el piélago profundo
hiende con ancha nave;
volviendo rico a España,
en el tranquilo hogar vivir no sabe,
desprecia la cabaña,
la barca y red que le ocupó primero
antes que fuese osado marinero.
El joven que una vez del tracio Marte,
de pálidos cadáveres cercado,
tremoló el estandarte,
y en el carro triunfal fue conducido,
en su patria aplaudido
con bélico trofeo
y júbilo aclamado;
por volver a la lid arde en deseo,
y desdeña el arado,
hijo, esposa, padre, mesa y lecho;
sólo el guerrero honor le llena el pecho.
Y el que al divino Moratín oyere
los metros que el timbreo dios le inspira,
y el brío con que hiere
la cítara de Píndaro sagrada,
ya nunca más le agrada
la humana voz ni sones
de otra cualquiera lira,
por más que suenen ínclitas canciones
que necio el vulgo admira.
Canta, pues, entre todos el primero,
y calle Ercilla, Herrera, Horacio, Homero.
Canción, dile a mi amigo
que me falta el aliento;
y que cuando cantar su gloria intento,
callo mil veces más de lo que digo.
del alto Olimpo, prueba la ambrosía
entre la muchedumbre
de dioses en la mesa del Tonante,
y en copa de diamante
purpúreo néctar bebe
al son de la armonía
de los astros que en torno al cielo mueve;
si desciende algún
día
al mundo, le fastidian los manjares
del huerto, viña, campo, monte y mares.
Desde que el campo elíseo al tierno Orfeo
oyó cantar su amor en tono blando,
y el ardiente deseo
de volver a lograr su dulce esposa
(cuya lira amorosa,
mientras duró sonando,
de Sísifo y de Tántalo un momento
paré todo el tormento),
ya no se admira cuando
algún mortal, al verse en tal delicia,
las gracias canta a su deidad propicia.
Quien vio surcado el mar, minas, gigantes,
sangrientas amazonas, gente extraña
y límites distantes
(de humana audacia no, mas sí del mundo)
y el piélago profundo
hiende con ancha nave;
volviendo rico a España,
en el tranquilo hogar vivir no sabe,
desprecia la cabaña,
la barca y red que le ocupó primero
antes que fuese osado marinero.
El joven que una vez del tracio Marte,
de pálidos cadáveres cercado,
tremoló el estandarte,
y en el carro triunfal fue conducido,
en su patria aplaudido
con bélico trofeo
y júbilo aclamado;
por volver a la lid arde en deseo,
y desdeña el arado,
hijo, esposa, padre, mesa y lecho;
sólo el guerrero honor le llena el pecho.
Y el que al divino Moratín oyere
los metros que el timbreo dios le inspira,
y el brío con que hiere
la cítara de Píndaro sagrada,
ya nunca más le agrada
la humana voz ni sones
de otra cualquiera lira,
por más que suenen ínclitas canciones
que necio el vulgo admira.
Canta, pues, entre todos el primero,
y calle Ercilla, Herrera, Horacio, Homero.
Canción, dile a mi amigo
que me falta el aliento;
y que cuando cantar su gloria intento,
callo mil veces más de lo que digo.
797
José Cadalso
Canción De Dalmiro A Moratín
El semidiós que alzándose a la cumbre
del alto Olimpo, prueba la ambrosía
entre la muchedumbre
de dioses en la mesa del Tonante,
y en copa de diamante
purpúreo néctar bebe
al son de la armonía
de los astros que en torno el cielo mueve;
si desciende algún
día
al mundo, le fastidian los manjares
del huerto, viña, monte, campo y mares.
Desde que el campo elíseo al tierno Orfeo
oyó cantar su amor en tono blando
y el ardiente deseo
de volver a lograr su dulce esposa
cuya lira amorosa
mientras duró cantando
de Sísifo y de Tántalo un momento
paró todo el tormento,
ya no se admira cuando
algún mortal al verse en tal delicia
las gracias canta a su deidad propicia.
Quien vio, surcado el mar, minas gigantes,
sangrientas Amazonas, gente extraña
y límites distantes
de humana audacia no, mas sí del mundo,
y el piélago profundo
hiende con ancha nave
volviendo rico a España
en el tranquilo hogar vivir no sabe.
Desprecia la cabaña,
la barca y red que le ocupó primero
antes que fuese osado marinero.
El joven que una vez del tracio Marte
de pálidos cadáveres cercado
tremoló el estandarte
y en el carro triunfal fue conducido
en su patria aplaudido
con bélico trofeo
y júbilo aclamado
en su patria aplaudido
por volver a la lid arde en deseo.
Ya desdeña el arado,
hijos, esposa, padre, mesa y lecho;
sólo el guerrero ardor le llena el pecho.
Y el que al divino Moratín oyere
los metros que el timbreo dios le inspira,
y el brío con que hiere
la cítara de Píndaro sagrada,
ya nunca más le agrada
la humana voz, ni sones
de otra cualquiera lira,
por más que suenen ínclitas canciones
que necio el vulgo admira.
Canta, pues, entre todos el primero,
y calle Ercilla, Herrera, Horacio, Homero.
Canción dile a mi amigo,
que me falta el aliento,
y que cuando cantar su gloria intento
callo mil veces más de lo que digo.
del alto Olimpo, prueba la ambrosía
entre la muchedumbre
de dioses en la mesa del Tonante,
y en copa de diamante
purpúreo néctar bebe
al son de la armonía
de los astros que en torno el cielo mueve;
si desciende algún
día
al mundo, le fastidian los manjares
del huerto, viña, monte, campo y mares.
Desde que el campo elíseo al tierno Orfeo
oyó cantar su amor en tono blando
y el ardiente deseo
de volver a lograr su dulce esposa
cuya lira amorosa
mientras duró cantando
de Sísifo y de Tántalo un momento
paró todo el tormento,
ya no se admira cuando
algún mortal al verse en tal delicia
las gracias canta a su deidad propicia.
Quien vio, surcado el mar, minas gigantes,
sangrientas Amazonas, gente extraña
y límites distantes
de humana audacia no, mas sí del mundo,
y el piélago profundo
hiende con ancha nave
volviendo rico a España
en el tranquilo hogar vivir no sabe.
Desprecia la cabaña,
la barca y red que le ocupó primero
antes que fuese osado marinero.
El joven que una vez del tracio Marte
de pálidos cadáveres cercado
tremoló el estandarte
y en el carro triunfal fue conducido
en su patria aplaudido
con bélico trofeo
y júbilo aclamado
en su patria aplaudido
por volver a la lid arde en deseo.
Ya desdeña el arado,
hijos, esposa, padre, mesa y lecho;
sólo el guerrero ardor le llena el pecho.
Y el que al divino Moratín oyere
los metros que el timbreo dios le inspira,
y el brío con que hiere
la cítara de Píndaro sagrada,
ya nunca más le agrada
la humana voz, ni sones
de otra cualquiera lira,
por más que suenen ínclitas canciones
que necio el vulgo admira.
Canta, pues, entre todos el primero,
y calle Ercilla, Herrera, Horacio, Homero.
Canción dile a mi amigo,
que me falta el aliento,
y que cuando cantar su gloria intento
callo mil veces más de lo que digo.
712
José Cadalso
Sáficos Adónicos A Venus
¡Madre divina del alado niño!,
oye mis ruegos, que jamás oíste
otra tan triste, lastimosa pena
como la mía.
Baje tu carro desde el alto Olimpo,
entre las nubes del sereno cielo,
rápido vuelo traiga tu querida,
blanca paloma.
No te detenga con amantes brazos
Marte, que deja su rigor al verte;
ni el que por suerte se llamó tu esposo
sin merecerlo;
ni las delicias de la sacra mesa,
cuando a los dioses, lleno de ambrosía,
brinda alegría Jove con la copa
de Ganímedes;
y el eco suena por los techos altos
del noble alcázar, cuyo piso huellas
lleno de estrellas, de luceros y astros
luz soberana.
Cerca del ara de tu templo en Pafos
entre los himnos que tu pueblo dice
este infelice tu venida aguarda.
¡baja volando!
Sobre tus aras mis ofrendas pongo,
testigo el pueblo, por mi voz llamado;
y concertado con mi tono el suyo,
llámate madre.
Alzo los ojos al verter el vaso
de leche blanca y el de miel sabrosa
ciño con rosa, mirtos y jazmines
esta mi frente.
Mi palomita con la blanca pluma,
aún no tocada por pichón amante
pongo delante de tu simulacro
no la deseches.
Ya, Venus, miro resplandor celeste
bajar al templo: tu belleza veo.
Ya mi deseo coronaste, madre,
¡madre de amores!
Vírgenes tiernas, niñas y matronas,
ya Venus llega: vuestra diosa viene:
El aire suene con alegres himnos
júbilo santo.
Humo sabeo salga de las urnas,
dulces aromas que agradarla suelen,
ámbares vuelen, tantos que a la excelsa
bóveda toquen.
Pueblo de amantes, que a mi voz acudes,
a Venus pide que a mi ruego atienda,
y que a mi prenda la pasión inspire,
cual yo la tengo.
oye mis ruegos, que jamás oíste
otra tan triste, lastimosa pena
como la mía.
Baje tu carro desde el alto Olimpo,
entre las nubes del sereno cielo,
rápido vuelo traiga tu querida,
blanca paloma.
No te detenga con amantes brazos
Marte, que deja su rigor al verte;
ni el que por suerte se llamó tu esposo
sin merecerlo;
ni las delicias de la sacra mesa,
cuando a los dioses, lleno de ambrosía,
brinda alegría Jove con la copa
de Ganímedes;
y el eco suena por los techos altos
del noble alcázar, cuyo piso huellas
lleno de estrellas, de luceros y astros
luz soberana.
Cerca del ara de tu templo en Pafos
entre los himnos que tu pueblo dice
este infelice tu venida aguarda.
¡baja volando!
Sobre tus aras mis ofrendas pongo,
testigo el pueblo, por mi voz llamado;
y concertado con mi tono el suyo,
llámate madre.
Alzo los ojos al verter el vaso
de leche blanca y el de miel sabrosa
ciño con rosa, mirtos y jazmines
esta mi frente.
Mi palomita con la blanca pluma,
aún no tocada por pichón amante
pongo delante de tu simulacro
no la deseches.
Ya, Venus, miro resplandor celeste
bajar al templo: tu belleza veo.
Ya mi deseo coronaste, madre,
¡madre de amores!
Vírgenes tiernas, niñas y matronas,
ya Venus llega: vuestra diosa viene:
El aire suene con alegres himnos
júbilo santo.
Humo sabeo salga de las urnas,
dulces aromas que agradarla suelen,
ámbares vuelen, tantos que a la excelsa
bóveda toquen.
Pueblo de amantes, que a mi voz acudes,
a Venus pide que a mi ruego atienda,
y que a mi prenda la pasión inspire,
cual yo la tengo.
864
José Cadalso
Oda Sáfico-adónica A Cupido Sobre Los Peligros De Una Nueva Pasión
¡Niño temido por los dioses y hombres,
hijo de Venus, ciego Amor tirano,
con débil mano vencedor del mundo,
dulce Cupido!
Quita del arco la fatal saeta,
deja mi pecho, que con fuerza heriste
cuando la triste, la divina ninfa
me dominaba.
Desde que el hilo de su tierna vida
por dura Parca feneció cortado,
desde que el hado la llevo a la oculta
cumbre de Olimpo,
guardo constante la promesa justa
de que ella sola me sería cara,
aunque pasara las estigias olas
con Aqueronte.
De negros lutos me vestí llorando
y de cipreses coroné mi frente:
eco doliente me siguió con quejas
hasta su tumba.
Sobre la losa que regué con sangre
de una paloma negra y escogida,
fue repetida por mi voz la sacra,
justa promesa.
Nunca las voces que mi fe juraron
creo que puedan merecer olvido,
ni tú, Cupido, puedas olvidarlas
si las oíste.
«¡Sacra ceniza!», repetí mil veces,
«¡sombra de Filis!, si mi pecho adora
otra pastora, desde tan horrenda,
lóbrega noche,
haz que a mi falso corazón asuste
cuanto las cuevas del Averno ofrecen,
cuanto padecen los malvados, cuanto
Sísifo sufre.
Júrolo, Filis, por tu amor y el mío,
por Venus misma, por el sol y luna,
por la laguna que venera el Padre
Omnipotente».
Las losas duras a mi acento triste
mil veces dieron ecos horrorosos
y de dudosos ayes resonaron
túmulo y ara.
Dentro del mármol una voz confusa
dijo: «¡Dalmiro, cumple lo jurado!».
Quedé asombrado, sin mover los ojos,
pálido, yerto.
Temo, si rompo tan solemnes votos,
que Jove apure su rigor conmigo,
y otro castigo, que es el ser llamado
pérfido aleve.
Entre los brazos de mi Musa amante
temo la imagen de mi antiguo dueño:
ni alegre sueño ni tranquilo día
ha de dejarme.
En vano Clori, cuyo amor me ofreces,
y a cuyo pecho mi pasión inclinas,
pones divinas perfecciones juntas
ante mis ojos.
Ante mi vista se aparece Filis,
en mis oídos su lamento suena;
todo me llena de terror, y al suelo,
tímido caigo.
Lástima causen a tu pecho, ¡oh niño!,
las voces mías, mis dolientes voces.
Y si conoces el dolor que causas,
lástima tenme.
La nueva antorcha que encendiste, apaga,
y mi constante corazón respire.
Haz que no tire tu invencible mano
otra saeta.
¡Ay!, que te alejas y me siento herido.
Ardo de amores, y con presto vuelo
llegas al cielo, y a tu madre cuentas
tu alevosía.
hijo de Venus, ciego Amor tirano,
con débil mano vencedor del mundo,
dulce Cupido!
Quita del arco la fatal saeta,
deja mi pecho, que con fuerza heriste
cuando la triste, la divina ninfa
me dominaba.
Desde que el hilo de su tierna vida
por dura Parca feneció cortado,
desde que el hado la llevo a la oculta
cumbre de Olimpo,
guardo constante la promesa justa
de que ella sola me sería cara,
aunque pasara las estigias olas
con Aqueronte.
De negros lutos me vestí llorando
y de cipreses coroné mi frente:
eco doliente me siguió con quejas
hasta su tumba.
Sobre la losa que regué con sangre
de una paloma negra y escogida,
fue repetida por mi voz la sacra,
justa promesa.
Nunca las voces que mi fe juraron
creo que puedan merecer olvido,
ni tú, Cupido, puedas olvidarlas
si las oíste.
«¡Sacra ceniza!», repetí mil veces,
«¡sombra de Filis!, si mi pecho adora
otra pastora, desde tan horrenda,
lóbrega noche,
haz que a mi falso corazón asuste
cuanto las cuevas del Averno ofrecen,
cuanto padecen los malvados, cuanto
Sísifo sufre.
Júrolo, Filis, por tu amor y el mío,
por Venus misma, por el sol y luna,
por la laguna que venera el Padre
Omnipotente».
Las losas duras a mi acento triste
mil veces dieron ecos horrorosos
y de dudosos ayes resonaron
túmulo y ara.
Dentro del mármol una voz confusa
dijo: «¡Dalmiro, cumple lo jurado!».
Quedé asombrado, sin mover los ojos,
pálido, yerto.
Temo, si rompo tan solemnes votos,
que Jove apure su rigor conmigo,
y otro castigo, que es el ser llamado
pérfido aleve.
Entre los brazos de mi Musa amante
temo la imagen de mi antiguo dueño:
ni alegre sueño ni tranquilo día
ha de dejarme.
En vano Clori, cuyo amor me ofreces,
y a cuyo pecho mi pasión inclinas,
pones divinas perfecciones juntas
ante mis ojos.
Ante mi vista se aparece Filis,
en mis oídos su lamento suena;
todo me llena de terror, y al suelo,
tímido caigo.
Lástima causen a tu pecho, ¡oh niño!,
las voces mías, mis dolientes voces.
Y si conoces el dolor que causas,
lástima tenme.
La nueva antorcha que encendiste, apaga,
y mi constante corazón respire.
Haz que no tire tu invencible mano
otra saeta.
¡Ay!, que te alejas y me siento herido.
Ardo de amores, y con presto vuelo
llegas al cielo, y a tu madre cuentas
tu alevosía.
642
José Cadalso
Oda Sáfico-adónica A Cupido Sobre Los Peligros De Una Nueva Pasión
¡Niño temido por los dioses y hombres,
hijo de Venus, ciego Amor tirano,
con débil mano vencedor del mundo,
dulce Cupido!
Quita del arco la fatal saeta,
deja mi pecho, que con fuerza heriste
cuando la triste, la divina ninfa
me dominaba.
Desde que el hilo de su tierna vida
por dura Parca feneció cortado,
desde que el hado la llevo a la oculta
cumbre de Olimpo,
guardo constante la promesa justa
de que ella sola me sería cara,
aunque pasara las estigias olas
con Aqueronte.
De negros lutos me vestí llorando
y de cipreses coroné mi frente:
eco doliente me siguió con quejas
hasta su tumba.
Sobre la losa que regué con sangre
de una paloma negra y escogida,
fue repetida por mi voz la sacra,
justa promesa.
Nunca las voces que mi fe juraron
creo que puedan merecer olvido,
ni tú, Cupido, puedas olvidarlas
si las oíste.
«¡Sacra ceniza!», repetí mil veces,
«¡sombra de Filis!, si mi pecho adora
otra pastora, desde tan horrenda,
lóbrega noche,
haz que a mi falso corazón asuste
cuanto las cuevas del Averno ofrecen,
cuanto padecen los malvados, cuanto
Sísifo sufre.
Júrolo, Filis, por tu amor y el mío,
por Venus misma, por el sol y luna,
por la laguna que venera el Padre
Omnipotente».
Las losas duras a mi acento triste
mil veces dieron ecos horrorosos
y de dudosos ayes resonaron
túmulo y ara.
Dentro del mármol una voz confusa
dijo: «¡Dalmiro, cumple lo jurado!».
Quedé asombrado, sin mover los ojos,
pálido, yerto.
Temo, si rompo tan solemnes votos,
que Jove apure su rigor conmigo,
y otro castigo, que es el ser llamado
pérfido aleve.
Entre los brazos de mi Musa amante
temo la imagen de mi antiguo dueño:
ni alegre sueño ni tranquilo día
ha de dejarme.
En vano Clori, cuyo amor me ofreces,
y a cuyo pecho mi pasión inclinas,
pones divinas perfecciones juntas
ante mis ojos.
Ante mi vista se aparece Filis,
en mis oídos su lamento suena;
todo me llena de terror, y al suelo,
tímido caigo.
Lástima causen a tu pecho, ¡oh niño!,
las voces mías, mis dolientes voces.
Y si conoces el dolor que causas,
lástima tenme.
La nueva antorcha que encendiste, apaga,
y mi constante corazón respire.
Haz que no tire tu invencible mano
otra saeta.
¡Ay!, que te alejas y me siento herido.
Ardo de amores, y con presto vuelo
llegas al cielo, y a tu madre cuentas
tu alevosía.
hijo de Venus, ciego Amor tirano,
con débil mano vencedor del mundo,
dulce Cupido!
Quita del arco la fatal saeta,
deja mi pecho, que con fuerza heriste
cuando la triste, la divina ninfa
me dominaba.
Desde que el hilo de su tierna vida
por dura Parca feneció cortado,
desde que el hado la llevo a la oculta
cumbre de Olimpo,
guardo constante la promesa justa
de que ella sola me sería cara,
aunque pasara las estigias olas
con Aqueronte.
De negros lutos me vestí llorando
y de cipreses coroné mi frente:
eco doliente me siguió con quejas
hasta su tumba.
Sobre la losa que regué con sangre
de una paloma negra y escogida,
fue repetida por mi voz la sacra,
justa promesa.
Nunca las voces que mi fe juraron
creo que puedan merecer olvido,
ni tú, Cupido, puedas olvidarlas
si las oíste.
«¡Sacra ceniza!», repetí mil veces,
«¡sombra de Filis!, si mi pecho adora
otra pastora, desde tan horrenda,
lóbrega noche,
haz que a mi falso corazón asuste
cuanto las cuevas del Averno ofrecen,
cuanto padecen los malvados, cuanto
Sísifo sufre.
Júrolo, Filis, por tu amor y el mío,
por Venus misma, por el sol y luna,
por la laguna que venera el Padre
Omnipotente».
Las losas duras a mi acento triste
mil veces dieron ecos horrorosos
y de dudosos ayes resonaron
túmulo y ara.
Dentro del mármol una voz confusa
dijo: «¡Dalmiro, cumple lo jurado!».
Quedé asombrado, sin mover los ojos,
pálido, yerto.
Temo, si rompo tan solemnes votos,
que Jove apure su rigor conmigo,
y otro castigo, que es el ser llamado
pérfido aleve.
Entre los brazos de mi Musa amante
temo la imagen de mi antiguo dueño:
ni alegre sueño ni tranquilo día
ha de dejarme.
En vano Clori, cuyo amor me ofreces,
y a cuyo pecho mi pasión inclinas,
pones divinas perfecciones juntas
ante mis ojos.
Ante mi vista se aparece Filis,
en mis oídos su lamento suena;
todo me llena de terror, y al suelo,
tímido caigo.
Lástima causen a tu pecho, ¡oh niño!,
las voces mías, mis dolientes voces.
Y si conoces el dolor que causas,
lástima tenme.
La nueva antorcha que encendiste, apaga,
y mi constante corazón respire.
Haz que no tire tu invencible mano
otra saeta.
¡Ay!, que te alejas y me siento herido.
Ardo de amores, y con presto vuelo
llegas al cielo, y a tu madre cuentas
tu alevosía.
642
José Cadalso
Oda Al Amor
¡Niño temido por los dioses y hombres,
hijo de Venus, ciego Amor tirano,
con débil mano vencedor del mundo,
dulce Cupido!
Quita del arco la mortal saeta,
deja mi pecho, que con fuerza heriste
cuando la triste, la divina ninfa
me dominaba.
Desde que el hilo de su dulce vida
por dura Parca feneció cortado,
desde que el hado la llevo a la sacra
cumbre de Olimpo,
guardo constante la promesa antigua
de que ella sola me sería cara,
aunque pasara las estigias ondas
y el Aqueronte.
De lutos largos me vestí gimiendo
y de cipreses coroné mi frente;
eco doliente me siguió con quejas
hasta la tumba.
Sobre la losa que regué con sangre
de una paloma negra y escogida,
fue repetida por mi voz la triste,
justa promesa.
Nunca las voces que mi fe juraron
creo que puedan merecer olvido,
ni tú, Cupido, puedas olvidarlas
si las oíste.
«¡Sacra ceniza!», repetí mil veces,
«¡sombra de Filis!, si mi pecho adora
otra pastora, desde tan horrenda,
lóbrega noche,
haz que a mi falso corazón castigue
cuanto las cuevas del Averno ofrecen,
cuanto padecen los malvados, cuanto
Sísifo sufre.
Júrolo, Filis, por mi amor y el tuyo,
por Venus misma, por el sol y luna,
por la laguna que venera el mismo
omnipotente».
Las negras losas a mi fino acento
mil veces dieron ecos horrorosos,
y de dudosos ayes resonaron
túmulo y ara.
Dentro del mármol una voz confusa
dijo: «¡Dalmiro, cumple lo jurado!».
Quedé asombrado, sin mover los ojos,
pálido, yerto.
Temo, si rompo tan solemne voto,
que Jove apure su rigor conmigo,
y otro castigo, que es el ser llamado
pérfido, aleve.
Entre los brazos de mi nueva amante
temo la imagen de mi antiguo dueño:
ni alegre sueño ni tranquilo día
ha de dejarme.
En vano Clori, cuyo amor me ofreces,
y a cuyo pecho mi pasión inclinas,
pone divinas perfecciones juntas
ante mis ojos.
Ante mi vista se aparece Filis,
en mis oídos su lamento suena;
todo me llena de terror, y al suelo,
tímido, caigo.
Lástima causen a tu pecho, ¡oh niño!,
las voces mías, mis dolientes voces.
¡Ay!, si conoces el dolor que causas,
lástima tenme.
La nueva antorcha que encendiste, apaga,
y mi constante corazón respire.
Haz que no tire tu invencible brazo
otra saeta.
¡Ay!, que te alejas y me siento herido.
Ardo de amores, y con presto vuelo
llegas al cielo, y a tu madre cuentas
tu tiranía.
hijo de Venus, ciego Amor tirano,
con débil mano vencedor del mundo,
dulce Cupido!
Quita del arco la mortal saeta,
deja mi pecho, que con fuerza heriste
cuando la triste, la divina ninfa
me dominaba.
Desde que el hilo de su dulce vida
por dura Parca feneció cortado,
desde que el hado la llevo a la sacra
cumbre de Olimpo,
guardo constante la promesa antigua
de que ella sola me sería cara,
aunque pasara las estigias ondas
y el Aqueronte.
De lutos largos me vestí gimiendo
y de cipreses coroné mi frente;
eco doliente me siguió con quejas
hasta la tumba.
Sobre la losa que regué con sangre
de una paloma negra y escogida,
fue repetida por mi voz la triste,
justa promesa.
Nunca las voces que mi fe juraron
creo que puedan merecer olvido,
ni tú, Cupido, puedas olvidarlas
si las oíste.
«¡Sacra ceniza!», repetí mil veces,
«¡sombra de Filis!, si mi pecho adora
otra pastora, desde tan horrenda,
lóbrega noche,
haz que a mi falso corazón castigue
cuanto las cuevas del Averno ofrecen,
cuanto padecen los malvados, cuanto
Sísifo sufre.
Júrolo, Filis, por mi amor y el tuyo,
por Venus misma, por el sol y luna,
por la laguna que venera el mismo
omnipotente».
Las negras losas a mi fino acento
mil veces dieron ecos horrorosos,
y de dudosos ayes resonaron
túmulo y ara.
Dentro del mármol una voz confusa
dijo: «¡Dalmiro, cumple lo jurado!».
Quedé asombrado, sin mover los ojos,
pálido, yerto.
Temo, si rompo tan solemne voto,
que Jove apure su rigor conmigo,
y otro castigo, que es el ser llamado
pérfido, aleve.
Entre los brazos de mi nueva amante
temo la imagen de mi antiguo dueño:
ni alegre sueño ni tranquilo día
ha de dejarme.
En vano Clori, cuyo amor me ofreces,
y a cuyo pecho mi pasión inclinas,
pone divinas perfecciones juntas
ante mis ojos.
Ante mi vista se aparece Filis,
en mis oídos su lamento suena;
todo me llena de terror, y al suelo,
tímido, caigo.
Lástima causen a tu pecho, ¡oh niño!,
las voces mías, mis dolientes voces.
¡Ay!, si conoces el dolor que causas,
lástima tenme.
La nueva antorcha que encendiste, apaga,
y mi constante corazón respire.
Haz que no tire tu invencible brazo
otra saeta.
¡Ay!, que te alejas y me siento herido.
Ardo de amores, y con presto vuelo
llegas al cielo, y a tu madre cuentas
tu tiranía.
793
José Cadalso
Oda Al Amor
¡Niño temido por los dioses y hombres,
hijo de Venus, ciego Amor tirano,
con débil mano vencedor del mundo,
dulce Cupido!
Quita del arco la mortal saeta,
deja mi pecho, que con fuerza heriste
cuando la triste, la divina ninfa
me dominaba.
Desde que el hilo de su dulce vida
por dura Parca feneció cortado,
desde que el hado la llevo a la sacra
cumbre de Olimpo,
guardo constante la promesa antigua
de que ella sola me sería cara,
aunque pasara las estigias ondas
y el Aqueronte.
De lutos largos me vestí gimiendo
y de cipreses coroné mi frente;
eco doliente me siguió con quejas
hasta la tumba.
Sobre la losa que regué con sangre
de una paloma negra y escogida,
fue repetida por mi voz la triste,
justa promesa.
Nunca las voces que mi fe juraron
creo que puedan merecer olvido,
ni tú, Cupido, puedas olvidarlas
si las oíste.
«¡Sacra ceniza!», repetí mil veces,
«¡sombra de Filis!, si mi pecho adora
otra pastora, desde tan horrenda,
lóbrega noche,
haz que a mi falso corazón castigue
cuanto las cuevas del Averno ofrecen,
cuanto padecen los malvados, cuanto
Sísifo sufre.
Júrolo, Filis, por mi amor y el tuyo,
por Venus misma, por el sol y luna,
por la laguna que venera el mismo
omnipotente».
Las negras losas a mi fino acento
mil veces dieron ecos horrorosos,
y de dudosos ayes resonaron
túmulo y ara.
Dentro del mármol una voz confusa
dijo: «¡Dalmiro, cumple lo jurado!».
Quedé asombrado, sin mover los ojos,
pálido, yerto.
Temo, si rompo tan solemne voto,
que Jove apure su rigor conmigo,
y otro castigo, que es el ser llamado
pérfido, aleve.
Entre los brazos de mi nueva amante
temo la imagen de mi antiguo dueño:
ni alegre sueño ni tranquilo día
ha de dejarme.
En vano Clori, cuyo amor me ofreces,
y a cuyo pecho mi pasión inclinas,
pone divinas perfecciones juntas
ante mis ojos.
Ante mi vista se aparece Filis,
en mis oídos su lamento suena;
todo me llena de terror, y al suelo,
tímido, caigo.
Lástima causen a tu pecho, ¡oh niño!,
las voces mías, mis dolientes voces.
¡Ay!, si conoces el dolor que causas,
lástima tenme.
La nueva antorcha que encendiste, apaga,
y mi constante corazón respire.
Haz que no tire tu invencible brazo
otra saeta.
¡Ay!, que te alejas y me siento herido.
Ardo de amores, y con presto vuelo
llegas al cielo, y a tu madre cuentas
tu tiranía.
hijo de Venus, ciego Amor tirano,
con débil mano vencedor del mundo,
dulce Cupido!
Quita del arco la mortal saeta,
deja mi pecho, que con fuerza heriste
cuando la triste, la divina ninfa
me dominaba.
Desde que el hilo de su dulce vida
por dura Parca feneció cortado,
desde que el hado la llevo a la sacra
cumbre de Olimpo,
guardo constante la promesa antigua
de que ella sola me sería cara,
aunque pasara las estigias ondas
y el Aqueronte.
De lutos largos me vestí gimiendo
y de cipreses coroné mi frente;
eco doliente me siguió con quejas
hasta la tumba.
Sobre la losa que regué con sangre
de una paloma negra y escogida,
fue repetida por mi voz la triste,
justa promesa.
Nunca las voces que mi fe juraron
creo que puedan merecer olvido,
ni tú, Cupido, puedas olvidarlas
si las oíste.
«¡Sacra ceniza!», repetí mil veces,
«¡sombra de Filis!, si mi pecho adora
otra pastora, desde tan horrenda,
lóbrega noche,
haz que a mi falso corazón castigue
cuanto las cuevas del Averno ofrecen,
cuanto padecen los malvados, cuanto
Sísifo sufre.
Júrolo, Filis, por mi amor y el tuyo,
por Venus misma, por el sol y luna,
por la laguna que venera el mismo
omnipotente».
Las negras losas a mi fino acento
mil veces dieron ecos horrorosos,
y de dudosos ayes resonaron
túmulo y ara.
Dentro del mármol una voz confusa
dijo: «¡Dalmiro, cumple lo jurado!».
Quedé asombrado, sin mover los ojos,
pálido, yerto.
Temo, si rompo tan solemne voto,
que Jove apure su rigor conmigo,
y otro castigo, que es el ser llamado
pérfido, aleve.
Entre los brazos de mi nueva amante
temo la imagen de mi antiguo dueño:
ni alegre sueño ni tranquilo día
ha de dejarme.
En vano Clori, cuyo amor me ofreces,
y a cuyo pecho mi pasión inclinas,
pone divinas perfecciones juntas
ante mis ojos.
Ante mi vista se aparece Filis,
en mis oídos su lamento suena;
todo me llena de terror, y al suelo,
tímido, caigo.
Lástima causen a tu pecho, ¡oh niño!,
las voces mías, mis dolientes voces.
¡Ay!, si conoces el dolor que causas,
lástima tenme.
La nueva antorcha que encendiste, apaga,
y mi constante corazón respire.
Haz que no tire tu invencible brazo
otra saeta.
¡Ay!, que te alejas y me siento herido.
Ardo de amores, y con presto vuelo
llegas al cielo, y a tu madre cuentas
tu tiranía.
793
José Cadalso
Octava A Meléndez
Cuando Laso murió, las nueve hermanas
lloraron con tristísimo gemido:
destemplaron sus liras soberanas,
que sólo daban fúnebre sonido:
Gimieron más las musas castellanas,
temiéndose entregadas al olvido.
Mas Febo dijo: «Aliéntese el Parnaso.
Meléndez nacerá, si murió Laso».
lloraron con tristísimo gemido:
destemplaron sus liras soberanas,
que sólo daban fúnebre sonido:
Gimieron más las musas castellanas,
temiéndose entregadas al olvido.
Mas Febo dijo: «Aliéntese el Parnaso.
Meléndez nacerá, si murió Laso».
674
José Cadalso
Canción
Sigue con dulce lira
el metro blando y amoroso acento
que el gran Febo te inspira:
pues Venus te da aliento
y el coro de las musas te oye atento.
Sigue, joven gracioso,
de mirto, grato a Venus, coronado,
y quedara envidioso
aquel siglo dorado
por Lasos y Villegas afamado.
Dichosa la zagala
a quien le sea dado el escucharte,
pues tu musa la iguala
con la Diosa de Marte;
tal es la fuerza de tu ingenio y arte.
Aunque más dura sea
que mármoles y jaspes de Granada,
cual otra Galatea,
o sea más helada
que fuente por los yelos estancada.
Al punto que te oyere,
te ofrecerá su cándido regazo;
Si tu voz prosiguere,
te estrechará su brazo;
y amor aplaudirá tan dulce lazo.
Y las otras pastoras
de envidia correrán por selva y prado,
y verá la que adoras
el triunfo que ha ganado
por haber tus ternezas escuchado.
Mas, ¡ay de aquellos necios
que intenten competir con tu blandura!
Sólo hallarán desprecios
de aquella hermosura
que una vez escuchare tu dulzura.
Dirán su rabia y celos
en el bosque más lóbrego metidos,
injuriando a los cielos;
y oyendo sus gemidos,
responderán las fieras con bramidos.
La entrada del averno
parecerá aquel bosque desdichado;
y do tu metro tierno
hubiere resonado,
el campo que a los buenos dará el hado.
Pasó mi primavera
(¡los años gratos al amor y a Febo
quién revocar pudiera!)
y a juntar no me atrevo
mi voz cansada con tu aliento nuevo.
Si no, yo cantaría
al tono de tu lira mis amores;
y al tono de la mía
cantaras, entre flores,
atónitas las aves y pastores.
Sigue, sigue cantando,
no pierdas tiempo de la edad florida:
que yo voy acabando
mi fastidiosa vida
en milicia y en corte mal perdida.
En alas de la fama
tus versos llegarán a mis oídos.
Si la trompa me llama
a los moros vencidos
o a los indios de Apache embravecidos,
o al antártico polo,
llevando las banderas del gran Carlos,
dirame siempre Apolo
tus versos, y a escucharlos
acudirán las gentes y a alabarlos.
Ni el estrépito horrendo
de Neptuno, que ofrece muerte impía,
ni de Marte el estruendo
turbará el alma mía,
si suena en mis oídos tu armonía.
Aun cuando dura Parca
mayores plazos a mi vida niegue,
y en la fúnebre barca
por la Estigia navegue
y a las delicias del Elíseo llegue;
oiré cuando Catulo,
a la sombra de un mirto recostado,
con Propercio y Tibulo,
lea maravillado
los versos que tu musa te ha dictado,
cuando acudan ansiosos
Laso y Villegas al sonoro acento,
repitiendo envidiosos:
«¡Qué celestial portento!,
¿a quién ha dado Apolo tanto aliento!».
Yo, que seré testigo
de tu fortuna, que tendré por mía,
diré: «Yo fui su amigo,
y por tal me tenía,
gozando yo su amable compañía».
Haranme mil preguntas,
puesto en medio de todos: «¿De quién eres?,
¿y cuántas gracias juntas?,
¿y a cuál zagala quieres?,
¿y cómo baila cuando el plectro hieres?».
Y con igual ternura
que el padre cuenta de su hijo amado
la gracia y hermosura,
y se siente elevado
cuando le escuchan todos con agrado,
responderé contando
tu nombre, patria, genio y poesía:
y asombraranse cuando
les diga tu elegía
a la memoria de la Filis mía.
el metro blando y amoroso acento
que el gran Febo te inspira:
pues Venus te da aliento
y el coro de las musas te oye atento.
Sigue, joven gracioso,
de mirto, grato a Venus, coronado,
y quedara envidioso
aquel siglo dorado
por Lasos y Villegas afamado.
Dichosa la zagala
a quien le sea dado el escucharte,
pues tu musa la iguala
con la Diosa de Marte;
tal es la fuerza de tu ingenio y arte.
Aunque más dura sea
que mármoles y jaspes de Granada,
cual otra Galatea,
o sea más helada
que fuente por los yelos estancada.
Al punto que te oyere,
te ofrecerá su cándido regazo;
Si tu voz prosiguere,
te estrechará su brazo;
y amor aplaudirá tan dulce lazo.
Y las otras pastoras
de envidia correrán por selva y prado,
y verá la que adoras
el triunfo que ha ganado
por haber tus ternezas escuchado.
Mas, ¡ay de aquellos necios
que intenten competir con tu blandura!
Sólo hallarán desprecios
de aquella hermosura
que una vez escuchare tu dulzura.
Dirán su rabia y celos
en el bosque más lóbrego metidos,
injuriando a los cielos;
y oyendo sus gemidos,
responderán las fieras con bramidos.
La entrada del averno
parecerá aquel bosque desdichado;
y do tu metro tierno
hubiere resonado,
el campo que a los buenos dará el hado.
Pasó mi primavera
(¡los años gratos al amor y a Febo
quién revocar pudiera!)
y a juntar no me atrevo
mi voz cansada con tu aliento nuevo.
Si no, yo cantaría
al tono de tu lira mis amores;
y al tono de la mía
cantaras, entre flores,
atónitas las aves y pastores.
Sigue, sigue cantando,
no pierdas tiempo de la edad florida:
que yo voy acabando
mi fastidiosa vida
en milicia y en corte mal perdida.
En alas de la fama
tus versos llegarán a mis oídos.
Si la trompa me llama
a los moros vencidos
o a los indios de Apache embravecidos,
o al antártico polo,
llevando las banderas del gran Carlos,
dirame siempre Apolo
tus versos, y a escucharlos
acudirán las gentes y a alabarlos.
Ni el estrépito horrendo
de Neptuno, que ofrece muerte impía,
ni de Marte el estruendo
turbará el alma mía,
si suena en mis oídos tu armonía.
Aun cuando dura Parca
mayores plazos a mi vida niegue,
y en la fúnebre barca
por la Estigia navegue
y a las delicias del Elíseo llegue;
oiré cuando Catulo,
a la sombra de un mirto recostado,
con Propercio y Tibulo,
lea maravillado
los versos que tu musa te ha dictado,
cuando acudan ansiosos
Laso y Villegas al sonoro acento,
repitiendo envidiosos:
«¡Qué celestial portento!,
¿a quién ha dado Apolo tanto aliento!».
Yo, que seré testigo
de tu fortuna, que tendré por mía,
diré: «Yo fui su amigo,
y por tal me tenía,
gozando yo su amable compañía».
Haranme mil preguntas,
puesto en medio de todos: «¿De quién eres?,
¿y cuántas gracias juntas?,
¿y a cuál zagala quieres?,
¿y cómo baila cuando el plectro hieres?».
Y con igual ternura
que el padre cuenta de su hijo amado
la gracia y hermosura,
y se siente elevado
cuando le escuchan todos con agrado,
responderé contando
tu nombre, patria, genio y poesía:
y asombraranse cuando
les diga tu elegía
a la memoria de la Filis mía.
606
José Cadalso
Sobre El Poder Del Tiempo
Todo lo muda el tiempo, Filis mía,
todo cede al rigor de sus guadañas:
ya transforma los valles en montañas,
ya pone un campo donde un mar había.
El muda en noche opaca el claro día,
en fábulas pueriles las hazañas,
alcázares soberbios en cabañas,
y el juvenil ardor en vejez fría.
Doma el tiempo al caballo desbocado,
detiene el mar y viento enfurecido,
postra al león y rinde al bravo toro.
Sola una cosa al tiempo denodado
ni cederá, ni cede, ni ha cedido,
y es el constante amor con que te adoro.
todo cede al rigor de sus guadañas:
ya transforma los valles en montañas,
ya pone un campo donde un mar había.
El muda en noche opaca el claro día,
en fábulas pueriles las hazañas,
alcázares soberbios en cabañas,
y el juvenil ardor en vejez fría.
Doma el tiempo al caballo desbocado,
detiene el mar y viento enfurecido,
postra al león y rinde al bravo toro.
Sola una cosa al tiempo denodado
ni cederá, ni cede, ni ha cedido,
y es el constante amor con que te adoro.
934
José Cadalso
Sobre El Poder Del Tiempo
Todo lo muda el tiempo, Filis mía,
todo cede al rigor de sus guadañas:
ya transforma los valles en montañas,
ya pone un campo donde un mar había.
El muda en noche opaca el claro día,
en fábulas pueriles las hazañas,
alcázares soberbios en cabañas,
y el juvenil ardor en vejez fría.
Doma el tiempo al caballo desbocado,
detiene el mar y viento enfurecido,
postra al león y rinde al bravo toro.
Sola una cosa al tiempo denodado
ni cederá, ni cede, ni ha cedido,
y es el constante amor con que te adoro.
todo cede al rigor de sus guadañas:
ya transforma los valles en montañas,
ya pone un campo donde un mar había.
El muda en noche opaca el claro día,
en fábulas pueriles las hazañas,
alcázares soberbios en cabañas,
y el juvenil ardor en vejez fría.
Doma el tiempo al caballo desbocado,
detiene el mar y viento enfurecido,
postra al león y rinde al bravo toro.
Sola una cosa al tiempo denodado
ni cederá, ni cede, ni ha cedido,
y es el constante amor con que te adoro.
934
José María Blanco-White
La Revelación Interna
¿Adónde te hallaré, Ser Infinito?
¿En la más alta esfera? ¿En el profundo
abismo de la mar? ¿Llenas el mundo
o en especial un cielo favorito?
«¿Quieres saber, mortal, en dónde habito?»,
dice una voz interna. «Aunque difundo
mi ser y en vida el universo inundo,
mi sagrario es un pecho sin delito.
»Cesa, mortal, de fatigarte en vano
tras rumores de error y de impostura,
ni pongas tu virtud en rito externo;
»no abuses de los dones de mi mano,
no esperes cielo para un alma impura
ni para el pensar libre fuego eterno».
¿En la más alta esfera? ¿En el profundo
abismo de la mar? ¿Llenas el mundo
o en especial un cielo favorito?
«¿Quieres saber, mortal, en dónde habito?»,
dice una voz interna. «Aunque difundo
mi ser y en vida el universo inundo,
mi sagrario es un pecho sin delito.
»Cesa, mortal, de fatigarte en vano
tras rumores de error y de impostura,
ni pongas tu virtud en rito externo;
»no abuses de los dones de mi mano,
no esperes cielo para un alma impura
ni para el pensar libre fuego eterno».
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