Por admirar demasiado las virtudes ajenas podemos — Friedrich Nietzsche
Por admirar demasiado las virtudes ajenas podemos perder el sentido de las virtudes propias, y por no ejercitarlas podemos acabar perdiéndolas incluso a ellas, sin obtener en sustitución las ajenas.
Comentarios (0)
Iniciar sesión
para publicar un comentario.
Aún no hay comentarios. Sé el primero en comentar.