No sientas pena por mí. A pesar de las terribles a — Albert Einstein

No sientas pena por mí. A pesar de las terribles apariencias, mi vida transcurre en total armonía; me dedico completamente a la reflexión. Parezco un hombre visionario, hechizado por el lejano horizonte y que sólo se distrae con lo que tiene delante cuando un objeto opaco le obstruye la visión.

A Helene Savić, 8 de septiembre de 1916, después de la separación de su familia. En Popović (ed.), In Albert’s Shadow , p. 110. CPAE , vol. 8, doc. 258.

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