A causa de la divulgación de la teoría de la relatividad al gusto de los lectores, en la actualidad en Alemania me llaman un hombre de ciencia alemán y en Inglaterra me presentan como un judío suizo. Si llegan a representarme como una bête noire , la descripción se intercambiará y me convertiré en un judío suizo para los alemanes y en un hombre de ciencia alemán para los ingleses.