Ciertamente, he encontrado satisfacción en mis esfuerzos, pero no considero adecuado defender que los resultados de mi trabajo son de mi «propiedad», como un viejo avaro defendería los pocos peniques que ha conseguido amasar laboriosamente.
Ciertamente, he encontrado satisfacción en mis esfuerzos, pero no considero adecuado defender que los resultados de mi trabajo son de mi «propiedad», como un viejo avaro defendería los pocos peniques que ha conseguido amasar laboriosamente.