Al final tomé la decisión de la formalidad del matrimonio con mi prima [Elsa], porque en caso contrario sus hijas adultas se habrían visto seriamente perjudicadas. Esto no representa ningún daño ni para mí ni para mis hijos, pero es mi deber. […] Con ello no cambia nada en mi vida. ¿Por qué tendría que ser más pesado el pecado original en estas pobres hijas de Eva?

A Heinrich Zangger, 1 de marzo de 1916. Los Einstein creían que Margot e Ilse tendrían dificultades para encontrar un buen partido si su madre tenía una relación no formalizada. No obstante, en una carta a Michele Besso del 5 de diciembre seguía afirmando: «He abandonado de una vez y para siempre la idea de volver a casarme». El matrimonio tuvo lugar tres años después. CPAE , vol. 8, docs. 196a y 283a, respectivamente, ambos incluidos en el vol. 10.

3 Visualizaciones

Comentarios (0)

ShareOn Facebook WhatsApp X
Iniciar sesión para publicar un comentario.