En aquella época [Mileva y él] estábamos separados y la idea de dejar a los niños me apuñalaba como una daga cada mañana cuando me despertaba, pero a pesar de eso nunca he lamentado ese paso.

A Heinrich Zangger, 26 de noviembre de 1915. CPAE , vol. 8, doc. 152.

2 Visualizaciones

Comentarios (0)

ShareOn Facebook WhatsApp X
Iniciar sesión para publicar un comentario.