Mi relación con los chicos se ha vuelto a enfriar por completo. Después de una excursión de Pascua tremendamente agradable, los días siguientes en Zúrich provocaron un enfriamiento completo de una manera que no acabo de explicarme. Es mejor que mantenga las distancias; tengo que conformarme con el conocimiento de que están creciendo bien. ¡Estoy en una situación mucho mejor que tantos que han perdido a sus hijos en la guerra!