La gente como tú y yo, aunque seguimos siendo mortales, como todo el mundo, no envejece sin importar el tiempo que viva. Lo que quiero decir es que nunca dejamos de actuar como niños curiosos ante los grandes misterios en los que hemos nacido.
La gente como tú y yo, aunque seguimos siendo mortales, como todo el mundo, no envejece sin importar el tiempo que viva. Lo que quiero decir es que nunca dejamos de actuar como niños curiosos ante los grandes misterios en los que hemos nacido.