Todos los amigos y contemporáneos ancianos que tiene uno viven en un equilibrio delicado y uno siente que su conciencia ya no es tan brillante como lo fue en su momento. Pero la penumbra, con sus colores más suaves, también tiene sus encantos.
Todos los amigos y contemporáneos ancianos que tiene uno viven en un equilibrio delicado y uno siente que su conciencia ya no es tan brillante como lo fue en su momento. Pero la penumbra, con sus colores más suaves, también tiene sus encantos.