No existe ningún lugar que sea más bonito para unos niños que Zúrich. […] No se les carga demasiado de deberes ni es necesario ir demasiado bien vestido y guardar las formas.
No existe ningún lugar que sea más bonito para unos niños que Zúrich. […] No se les carga demasiado de deberes ni es necesario ir demasiado bien vestido y guardar las formas.