No existe ningún lugar que sea más bonito para unos niños que Zúrich. […] No se les carga demasiado de deberes ni es necesario ir demasiado bien vestido y guardar las formas.

A su hijo Hans Albert, después de que los muchachos regresaran a Zúrich con su madre, 25 de enero de 1915. CPAE , vol. 8, doc. 48.

4 Visualizaciones

Comentarios (0)

ShareOn Facebook WhatsApp X
Iniciar sesión para publicar un comentario.