Nuestra muerte no es el fin si seguimos viviendo en nuestros hijos y en la generación más joven. Porque ellos son nosotros; nuestro cuerpo sólo es una hoja marchita en el árbol de la vida.
Nuestra muerte no es el fin si seguimos viviendo en nuestros hijos y en la generación más joven. Porque ellos son nosotros; nuestro cuerpo sólo es una hoja marchita en el árbol de la vida.