Por libertad académica entiendo el derecho a buscar la verdad y a publicar y enseñar lo que uno considera cierto. Este derecho también conlleva un deber: no se debe esconder ninguna parte de lo que se reconoce como cierto. Está claro que cualquier restricción a la libertad académica tiene como consecuencia la obstaculización de la diseminación del conocimiento entre el pueblo, y por tanto impide el juicio y la acción racionales.