Lo que más admiraba de él como ser humano es que consiguió durante tantos años vivir no sólo en paz, sino en una armonía constante con una mujer: una empresa en la que yo fracasé miserablemente dos veces.
Lo que más admiraba de él como ser humano es que consiguió durante tantos años vivir no sólo en paz, sino en una armonía constante con una mujer: una empresa en la que yo fracasé miserablemente dos veces.