Lo que resulta tan maravillosamente atractivo en Bohr como pensador científico es su rara mezcla de atrevimiento y cautela; es muy raro que alguien posea semejante intuición por las cosas ocultas combinada con un sentido crítico tan fuerte. […] Incuestionablemente es uno de los más grandes descubridores de nuestra época en el campo científico.