Comprendo las nociones vagas e imprecisas de Jung, pero me parecen sin ningún valor; un montón de palabrería sin ninguna dirección clara. Si tiene que existir un psiquiatra, preferiría a Freud. No creo en él, pero me gusta mucho su estilo preciso y su mente original, aunque algo extravagante.

Entrada del diario del 6 de diciembre de 1931. Véase Nathan y Norden, Einstein on Peace , p. 185. Más tarde, después de un período de dudas, incluso llegó a expresar su creencia en las ideas de Freud, calificándolas como una bendición en una carta a Freud del 21 de abril de 1936: «Siempre resulta una bendición cuando se demuestra que un concepto grande y hermoso se encuentra en armonía con la realidad». Véase Rowe y Schulmann, Einstein on Politics , p. 220.

3 Visualizaciones

Comentarios (0)

ShareOn Facebook WhatsApp X
Iniciar sesión para publicar un comentario.