Hace poco me he lavado personalmente la cabeza, pero no he tenido demasiado éxito; no soy tan cuidadoso como tú. Pero todo lo que hay aquí me recuerda a ti: […] los diccionarios, la pipa maravillosa que creíamos que se había perdido, y todas las demás cositas en mi celda de ermitaño; y también mi nido vacío.