Siempre pienso en Michelson como en un artista de la ciencia. Su mayor alegría parece que procede de la belleza del experimento en sí mismo, y de la elegancia del método empleado.
Siempre pienso en Michelson como en un artista de la ciencia. Su mayor alegría parece que procede de la belleza del experimento en sí mismo, y de la elegancia del método empleado.