Sólo quien se dedica a una causa con toda el alma y con todas sus fuerzas puede ser un verdadero maestro. Por esta razón, la maestría exige a toda la persona. Toscanini lo demuestra en cada manifestación de su vida.
Sólo quien se dedica a una causa con toda el alma y con todas sus fuerzas puede ser un verdadero maestro. Por esta razón, la maestría exige a toda la persona. Toscanini lo demuestra en cada manifestación de su vida.