Ahora entiendo la complacencia de los ciudadanos de Berlín. Aquí recibe uno tantos estímulos externos que no se siente el vacío interior con la misma profundidad que si estuvieras en un lugar más pequeño y tranquilo.
Ahora entiendo la complacencia de los ciudadanos de Berlín. Aquí recibe uno tantos estímulos externos que no se siente el vacío interior con la misma profundidad que si estuvieras en un lugar más pequeño y tranquilo.