Es bien conocido que el fascismo alemán ha sido especialmente violento en sus ataques contra mis hermanos judíos. […] La razón esgrimida para esta persecución es el deseo de purificar la raza «aria» en Alemania. En realidad, no existe dicha raza «aria»; esta ficción se ha inventado con el único fin de justificar la persecución y expropiación de los judíos.