Cuando se contempla a la humanidad en la actualidad, uno se da cuenta con pena de que la cantidad no mejora la calidad: si la cantidad pudiera sustituir la calidad, ahora estaríamos en mejores circunstancias que en la antigua Grecia.
Cuando se contempla a la humanidad en la actualidad, uno se da cuenta con pena de que la cantidad no mejora la calidad: si la cantidad pudiera sustituir la calidad, ahora estaríamos en mejores circunstancias que en la antigua Grecia.