Al conducir a los judíos de regreso a Palestina y restaurar una existencia económica saludable y normal, el sionismo representa una actividad productiva que enriquece a toda la sociedad. […] Fortalece la dignidad y autoestima judías, que son esenciales para la existencia en la diáspora, [y] […] establece un lazo estrecho que otorga a los judíos un sentimiento de pertenencia. Siempre me ha resultado repulsiva la adicción poco digna a conformarse de muchos de mis iguales.