En el pasado, el pueblo judío permaneció unido gracias a sus tradiciones. Tuvieron que pagar por las bendiciones de este lazo con una estrechez de miras cultural que ha conducido a enormes limitaciones espirituales y mundanas. ¿Se puede evitar este daño sin poner en peligro la supervivencia étnica? Creo que lo que sigue es posible: la vida del individuo y de la comunidad puede continuar de acuerdo con la tradición; se debería permitir el pensamiento sin más limitación que la mente humana.