Los judíos han demostrado a lo largo de la historia que el intelecto es la mejor arma. […] Es nuestro deber como judíos poner a disposición del mundo nuestra triste experiencia de varios miles de años y, fieles a la tradición ética de nuestros ancestros, convertirnos en soldados en la lucha por la paz, unidos a los elementos más nobles de todos los círculos culturales y religiosos.