Los animales sin alas procuran no cambiar su hábitat a menos que surja la necesidad. De ello se deduce que los grupos bien establecidos deben buscar el entorno más adecuado cuando no se opone ningún obstáculo.
Los animales sin alas procuran no cambiar su hábitat a menos que surja la necesidad. De ello se deduce que los grupos bien establecidos deben buscar el entorno más adecuado cuando no se opone ningún obstáculo.