Ninguna persona tiene derecho a llamarse cristiana o judía mientras esté dispuesta a participar en un asesinato sistemático a la orden de una autoridad, o a permitir que se la utilice al servicio de la guerra o en la preparación de esta.
Ninguna persona tiene derecho a llamarse cristiana o judía mientras esté dispuesta a participar en un asesinato sistemático a la orden de una autoridad, o a permitir que se la utilice al servicio de la guerra o en la preparación de esta.