Se debe abolir el servicio militar obligatorio, como caldo de cultivo de un nacionalismo malsano; y, lo que es más importante, se tiene que proteger a nivel internacional a los objetores de conciencia.
Se debe abolir el servicio militar obligatorio, como caldo de cultivo de un nacionalismo malsano; y, lo que es más importante, se tiene que proteger a nivel internacional a los objetores de conciencia.