Los poderosos grupos industriales que se ocupan de la fabricación de armas están haciendo todo lo posible en todos los países para evitar un acuerdo pacífico de las disputas internacionales, y los gobernantes sólo pueden alcanzar esta gran meta si están seguros del apoyo vigoroso de la mayoría de su pueblo. En esta época de gobierno democrático, el destino de las naciones depende de la propia gente; cada individuo debe tenerlo siempre presente.