No me considero el padre de la aparición de la energía atómica. He desempeñado un papel bastante indirecto. De hecho, no llegué a prever que pudiera aparecer durante mi vida. Sólo creía que era teóricamente posible. Su puesta en práctica se ha debido únicamente al descubrimiento accidental de la reacción en cadena y eso no es algo que hubiera podido predecir.