Las balas de fusil matan hombres, pero las bombas atómicas matan ciudades. Un tanque es una defensa contra una bala, pero no existe ninguna defensa contra el arma que puede destruir la civilización. […] Nuestra defensa está en la ley y el orden.

Ibíd., p. 384.

3 Visualizaciones

Comentarios (0)

ShareOn Facebook WhatsApp X
Iniciar sesión para publicar un comentario.