La ciencia ha traído este peligro, pero el problema real se encuentra en la mente y el corazón de los hombres. No vamos a cambiar el corazón de los demás hombres mediante un mecanismo, sino cambiando nuestro corazón y hablando con valentía… Cuando tengamos claro el corazón y la mente, entonces encontraremos el valor para superar el miedo que persigue al mundo.