Si hay algo que puede otorgar a un profano el valor de expresar una opinión sobre la naturaleza de las alarmantes dificultades económicas del momento, es la desesperante confusión de opiniones entre los expertos. […] Si de alguna manera pudiéramos prevenir que el poder de compra de las masas, medido en término de bienes, se situara por debajo de cierto mínimo, serían imposibles los paros del ciclo industrial que estamos experimentando en la actualidad.