Sólo es posible actuar con inteligencia en los asuntos humanos si se intenta comprender los pensamientos, los motivos y las aprensiones del oponente hasta el punto de poder ver el mundo a través de sus ojos.
Sólo es posible actuar con inteligencia en los asuntos humanos si se intenta comprender los pensamientos, los motivos y las aprensiones del oponente hasta el punto de poder ver el mundo a través de sus ojos.