No puedo librarme de la idea de que esta, mi última patria, ha inventado para su propio uso un tipo nuevo de colonialismo. […] Consigue el dominio de los demás países a través de la inversión de capital americano en el extranjero, lo que hace que estos países dependan totalmente de los Estados Unidos. Cualquiera que se oponga a esta política o a sus implicaciones es tratado como un enemigo de los Estados Unidos.