En todo verdadero investigador de la naturaleza se encuentra una especie de reverencia religiosa, porque le resulta imposible imaginar que sea el primero en imaginar las tramas extremadamente delicadas que conectan sus percepciones.
En todo verdadero investigador de la naturaleza se encuentra una especie de reverencia religiosa, porque le resulta imposible imaginar que sea el primero en imaginar las tramas extremadamente delicadas que conectan sus percepciones.