Si se eliminan todos los añadidos posteriores a las enseñanzas originales de los profetas y del cristianismo, en especial los procedentes de los sacerdotes, queda una doctrina que es capaz de curar todas las enfermedades sociales de la humanidad.
Si se eliminan todos los añadidos posteriores a las enseñanzas originales de los profetas y del cristianismo, en especial los procedentes de los sacerdotes, queda una doctrina que es capaz de curar todas las enfermedades sociales de la humanidad.