Una persona religiosa es devota en el sentido de que no tiene dudas sobre el significado de esos objetos y metas suprapersonales que no requieren ni son capaces de tener un fundamento racional.
Una persona religiosa es devota en el sentido de que no tiene dudas sobre el significado de esos objetos y metas suprapersonales que no requieren ni son capaces de tener un fundamento racional.