El estado mental que permite que un hombre realice este tipo de trabajo […] se parece a la del devoto religioso o del amante; el esfuerzo diario no surge de una intención deliberada o un programa, sino directamente del corazón.
El estado mental que permite que un hombre realice este tipo de trabajo […] se parece a la del devoto religioso o del amante; el esfuerzo diario no surge de una intención deliberada o un programa, sino directamente del corazón.