La consecuencia más importante de la teoría especial de la relatividad se refiere a las masas inertes de los sistemas corpóreos. Resultó evidente que la inercia de un sistema depende necesariamente de su contenido de energía, y esto conduce directamente a la idea de que la masa inerte es simplemente energía latente. El principio de la conservación de la masa perdió su independencia y se unió al de la conservación de la energía.