[Las teorías constructivas], a partir de un formalismo fundamental relativamente sencillo, intentan explicar fenómenos mucho más complejos. […] [Por otro lado, las teorías de principios] se basan en las propiedades generales de los procesos naturales descubiertas empíricamente, que dan lugar a principios a partir de los cuales se establecen criterios formulados matemáticamente que deben observar los procesos individuales o los modelos teóricos.