Un reloj en la periferia se mueve más lento que un reloj en el centro para un observador sobre la pizarra. Como se ha demostrado, tiene que ir más lento para el observador sobre el disco, porque la conclusión es que, en cuanto entra en juego un campo gravitatorio, y este sería un caso especial del mismo, relojes colocados en lugares diferentes se mueven a velocidades diferentes.