Sin la creencia de que es posible analizar la realidad con nuestras construcciones teóricas, sin la creencia en la armonía interna de nuestro mundo, no podría existir la ciencia. Esta creencia es y será siempre el motivo fundamental de toda creación científica.

Ibíd., p. 313.

3 Visualizaciones

Comentarios (0)

ShareOn Facebook WhatsApp X
Iniciar sesión para publicar un comentario.