Oh, juventud: ¿sabes que la tuya no es la primera generación que ansía una vida llena de belleza y libertad? ¿Sabes que todos tus antepasados han sentido lo mismo que tú y se han sentido víctimas del odio y la incomprensión? ¿Sabes también que tus deseos más fervientes sólo se pueden cumplir si retienes el amor y la comprensión de las personas, los animales, las plantas y las estrellas, de manera que cada alegría se convierta en tu alegría y cada dolor en tu dolor?