La moralidad no es un sistema fijo y severo. […] Se trata de una tarea que no se acaba nunca, algo que siempre está presente para guiar nuestros juicios e inspirar nuestra conducta.
La moralidad no es un sistema fijo y severo. […] Se trata de una tarea que no se acaba nunca, algo que siempre está presente para guiar nuestros juicios e inspirar nuestra conducta.