Cuando compras una parcela de tierra para plantar coles y manzanos, primero tienes que drenarla; eso matará todas las formas de vida animal y vegetal que existen en el agua. Después tendrás que matar todos los gusanos y orugas, etc., que se comerían tus plantas. Si pretendes evitar todas estas muertes por razones morales, al final tendrás que matarte a ti mismo para dejar con vida a todas esas criaturas que no tienen ni idea de conceptos morales tan elevados.